La investigación por el brutal ataque ocurrido en la Escuela Nº 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal sumó en las últimas horas un dato clave: el abuelo del menor señalado como autor del tiroteo denunció ese mismo lunes la sustracción del arma utilizada en el hecho.
La información fue confirmada por el fiscal regional Carlos Vottero, quien precisó que existe una presentación formal realizada el día del ataque, en la que se dejó asentado el faltante de la escopeta. Ahora, uno de los puntos centrales de la causa es establecer en qué momento y de qué manera el adolescente accedió al arma.
De acuerdo con los primeros avances de la investigación, ya estaría determinado que el arma fue llevada al establecimiento dentro de una mochila. Siempre según lo que se pudo reconstruir hasta el momento, el menor habría ingresado con el elemento oculto y luego, en uno de los baños de la escuela, realizó los movimientos previos antes de concretar el ataque.
Mientras tanto, desde la Fiscalía también buscaron llevar claridad sobre distintas versiones que comenzaron a circular tras la tragedia. En ese sentido, indicaron que hasta ahora no hay elementos firmes que permitan sostener que el hecho haya estado motivado por situaciones de bullying ni por conflictos intrafamiliares.
Además, los investigadores señalaron que tampoco está acreditado, por el momento, que el agresor haya intentado quitarse la vida después del ataque. Todas esas hipótesis continúan bajo análisis y serán materia de pericias psicológicas y psiquiátricas que resultarán fundamentales para avanzar en la causa.
El episodio, que conmocionó a toda la comunidad educativa de San Cristóbal y a la provincia, dejó como saldo un alumno fallecido y otros dos heridos, en un hecho de extrema gravedad que sigue siendo investigado por la Justicia.