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Locales

Santa Fe define una disputa clave, con efecto nacional

(Diario La Nación) - Con una simple cruz que marcarán con una birome, 2.573.431 electores trazarán hoy en Santa Fe el mapa político frente a los comicios generales del 14 de junio, el turno electoral que definirá quién gobernará por cuatro años la provincia, que desde hace dos períodos está en manos del Frente Progresista.

Las PASO en esta provincia cargan con cierto vértigo político. En la previa no aparecen resultados cantados, más allá de las competencias internas. El alto número de indecisos al cierre de la campaña -cerca del 20%- dejó a las encuestas con un amplio margen de incertidumbre, en una elección cuyo resultado final disparará una combinación de interpretaciones. La previa estuvo atravesada por una escasa discusión de propuestas, a pesar de que la inseguridad fue el eje de todas las plataformas. Por el sistema de boleta única se exaltó más lo visual que los discursos.

 

Santa Fe es una provincia extensa, con 365 localidades distribuidas en 133.007 kilómetros cuadrados. Recorrer de Norte a Sur los 19 departamentos, con realidades tan disímiles entre sí, fue una tarea pesada para los candidatos, que en el último tramo prefirieron priorizar el poder de los medios de las dos principales ciudades: Rosario y Santa Fe. 

 

En el Frente Progresista nadie duda de que el socialista Miguel Lifschitz le ganará al radical Mario Barletta. En ese sector aspiran a que los votos de los dos candidatos sumen más que Miguel del Sel, de Pro. Si esto ocurre, el Frente Progresista va a festejar, sin abandonar la preocupación sobre si los votos de Barletta quedarán en ese espacio en las elecciones generales. Lifschitz arrancó rezagado en los sondeos debido, en parte, al elevado grado de desconocimiento que tiene en el centro y el norte santafecinos. Pero gracias al empuje del gobierno de la provincia, que realizó una fuerte apuesta publicitaria, pudo acortar las distancias. En el socialismo confían que hay margen para una mayor instalación del ex intendente de Rosario.

 

Del Sel pretende ser el candidato más votado. Si eso ocurre, como anhelan en el macrismo, también celebrarán. Sería la primera vez que Pro consiguiera esa meta, pero no significaría ninguna garantía de obtener la gobernación. De la mano del radical Jorge Boasso, candidato a vicegobernador, ya planean ir con más energía en busca de los votos de la UCR, que serán claves en las elecciones generales. Del Sel decidió en el último tramo de la campaña salir a mostrar su futuro equipo de gobierno, en reacción ante algunos desaciertos verbales del candidato. En Pro también aspiran a que el ex gobernador Carlos Reutemann se zambulla en la campaña, algo que hasta ahora no ha ocurrido; aunque depende del ofrecimiento que "Lole" reciba de Macri.

 

Omar Perotti, el candidato del Frente Justicialista para la Victoria, arrancó tarde la campaña. Tuvo que enfrentar la contingencia de esperar la definición de María Eugenia Bielsa, que finalmente decidió no competir, para abroquelar un respaldo más homogéneo del peronismo. Desde su entorno manifiestan que su crecimiento fue a paso lento, pero seguro. Como no compite en internas, sus asesores tienen la mirada puesta en el 14 de junio. Admiten que para evitar una polarización entre Lifschitz y Del Sel en los comicios generales, deben superar el umbral del 20%.

 

En el Frente Renovador van a competir Oscar "Cachi" Martínez y Eduardo Buzzi. Las encuestas dan muy lejos de la punta a los candidatos del massismo, que, más allá del plano publicitario, no lograron insertarse en el escaso debate preelectoral.

 

En el último tramo, la campaña se nacionalizó con padrinazgos electorales que buscan tejer una estrategia electoral para las presidenciales de octubre próximo y hacer pie con más firmeza en una provincia que está tercera en número de electores.

 

Daniel Scioli hizo dos viajes relámpago a Santa Fe y Rosario en una semana, y Mauricio Macri fue un visitante frecuente de las dos principales ciudades santafecinas. El rol de Sergio Massa fue de mayor a menor y priorizó el respaldo a su candidato a intendente de Rosario, Alejandro Grandinetti. Hermes Binner también se sumó a la campaña, con una menor presencia en los medios, pero con visitas a ciudades del interior, donde Lifschitz es menos conocido.

ELECCIONES santa fe
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