Inicio NoticiasDeportesBásquet Roberto Vico: «Alma Juniors es un club donde todos tienen ganas de trabajar»

Roberto Vico: «Alma Juniors es un club donde todos tienen ganas de trabajar»

por juanmanuel

La dirigencia de Alma Juniors confirmó al experimentado Roberto Víctor Vico como nuevo entrenador de Alma Juniors y volverá al club luego de su paso en la temporada 1994 / 1995 cuando en el TNA dirigió a jugadores como «Gringo» Garello, «Tato» Stessens, Luis Desávado, «Polaco» Engler, James Parquer, Danilo Delset y Daniel Rhul entre otros. Buscará hacer un trabajo sólido desde Inferiores buscando protagonismo en los torneos locales sin perder el rumbo de instalar otra vez a Alma Juniors en el plano nacional.

El próximo 23 de enero comenzarán los trabajos de pretemporada buscando la mejor preparación de cara a la temporada 2017 y en la previa el experimentado entrenador que viene de Atlético de Rafaela ya diagrama tareas y actividades. En diálogo con EDXD hizo mención a su llegada a Esperanza y sus objetivos con Alma Juniors.

Después de mi salida de Atlético de Rafaela en agosto me quedé sin club para dirigir y por otra parte Alma Juniors tampoco tenía entrenador. Hubo un llamado telefónico, un viaje a Esperanza para charlar y así nos pusimos de acuerdo. Ambos nos conocíamos de mi paso por la institución cuando fui técnico en el Torneo Nacional de Ascenso por lo que nos pusimos rápido de acuerdo para integrarme al staff de entrenadores del club.

Por Alma Juniors pasé en la temporada 1994 – 1995 por la salida de  Norberto «Queto» Ciorciari y fue para hacerme cargo del equipo que jugaba el Torneo Nacional de Ascenso, la segunda categoría del basquet argentino. Eran los primeros años del TNA y fue muy lindo haber sido parte de aquella primera época con Alma Juniors y colaborar para que ese torneo hoy tenga el nivel de relevancia que posee. En aquel equipo tenía grandes jugadores y personas como el «Gringo» Garello, «Tato» Stessens, Luis Desábado, «Polaco» Engler, James Parquer, Danilo Delset y Daniel Rhul entre otros fenómenos. Si se dio fácil mi llegada a Alma Juniors es porque me encontré con muchas personas de aquellas época con las mismas ganas de trabajar que tenían en aquella y todo se dio más rápido para poder arreglar mi arribo al club.

Los objetivos en esta etapa son varios. El primero era volver a trabajar y hacerlo de una manera tranquila. En aquella primera época en Alma Juniors todo era complicado desde lo personal porque al básquet debía agregarle mi trabajo particular y después de más de 40 años pude jubilarme y hoy le dedico el día completo al básquet que es algo que me apasiona por demás y ya no tengo que pensar a la noche mientras entreno o juego que al otro día debo levantarme a las 6 de la mañana para ir al trabajo. Me gustaron los objetivos de Alma Juniors y tanto en el «Dos Orillas» como en el Oficial de la ASB debemos posicionar a Alma Juniors en los primeros planos que es el lugar que se merece y a medida que vayamos trabajando iremos apuntando a nuevos objetivos. Con mis ganas, mis deseos y afecto que siento por Alma intentaremos convencer a los dirigentes del club para en el momento dado pegar un salto de calidad. A un mediano plano uno apunta a volver al plano nacional jugando un Torneo Federal pero para eso primero debemos ser sólidos en el ámbito local, ver que es lo que tenemos porque para jugar niveles más alto de competencia es indispensable estar bien consolidados en Divisiones Inferiores, no hay que traer indiscriminadamente cantidad innecesaria de jugadores sino abastecerse con lo que uno tiene en lo local y así armar una base sólida para comenzar a recorrer el plano nacional sin cometer el error de gastar mucho dinero una sola temporada para traer jugadores con el simple hecho de decir jugamos una Liga Nacional y a la temporada siguiente volver al torneo local porque no hay más plata. Ya en los próximos días y a medida que la dirigencia me vea trabajar iremos planificando objetivos más grandes y ojalá el próximo paso sea un nivel Federativo para seguir luego la escalera con pasos firmes y no en el aire.

Lo bueno de estar en Esperanza trabajando y buscando objetivos es que se puede trabajar tranquilo porque es una ciudad que siente al básquetbol. En mis últimas experiencias como entrenador trabajé en clubes donde el básquet era el segundo o tercer deporte y primaba el fútbol profesional donde se destinaba gran parte de dinero y el básquet debía hacer todo a pulmón. Acá en Esperanza los chicos van solo a los clubes de básquet a jugar no hace falta que lo llamemos entonces es más fácil entre dirigentes, padres y colaboradores trabajar para crecer y plantear objetivos.

Lo lindo de volver a Alma Juniors es que es un club donde todos tienen ganas de trabajar y es grande en la zona con una infraestructura muy importante. Dentro del básquetbol voy a ser la cara o la cabeza más importante pero será muy bueno poder contar con todo el staff de entrenadores que vienen trabajando dentro de la institución para hacer un buen trabajo en conjunto y sólido por el club. Quiero que cada DT siga en su categoría y desde mi lado darles mi impronta, experiencia y años de trabajo para llevar a Alma Juniors bien arriba porque el trabajo es imposible que sea de una persona sola sino que debe ser en conjunto. Para que las cosas salgan bien las cuatro patas debes estar firmes y son dirigentes, cuerpos técnicos, jugadores y la más importante que tengamos chicos con ganas de jugar al básquet.

Pasaron 22 años de mi primer paso por Alma Juniors y hoy ya estoy más grande y mi tarea es más de docente y a esa experiencia te la va dando los años de vida. Cuando llegué por primera vez mi vida era un vértigo. Entraba a trabajar a las 6:30 de la mañana salía a las 16 agarraba el auto y me iba a Esperanza y me quedaba hasta tarde en Alma Juniors y uno andaba loco para todos lados. Hoy estoy más tranquilo y lo único que no cambió fui mi pasión por el básquet. Eso está intacto. Además cambió tanto todo que aquellos jugadores que tenía no eran como la juventud de ahora. Lamentablemente hoy hay muchos vicios y hay que estar encima de los chicos para ayudarlos a crecer sanos.

Estoy feliz de llegar a Alma Juniors y mi único objetivo es trabajar y transmitir mi pasión por el básquet esperando hacer un buen trabajo y serán los resultados los que determinen, junto a los dirigentes, que podamos desarrollar nuestro trabajo», fueron las palabras del experimentado entrenador que vuelve a poner manos a la obra en Alma Juniors.

Foto: La Opinión de Rafaela.

 

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