El Ministerio de Educación de Santa Fe confirmó este miércoles que el impacto del paro docente en el inicio del ciclo lectivo 2026 fue sensiblemente menor al esperado por los gremios. Según el registro oficial, el 86,71% de los docentes santafesinos ya declaró haber prestado servicios el pasado lunes 2 de marzo.
La cifra representa una fuerte validación a la postura del Gobierno provincial, que había condicionado el pago de incentivos a la presencia en el aula. De un total de 77.901 agentes, 67.553 ratificaron su asistencia a través del sistema digital.
El dato oficial plantea que la medida de fuerza convocada por Amsafé y Sadop no logró paralizar el sistema educativo provincial, si bien los gremios señalaron el lunes que muchos docentes trabajaron bajo disconformidad y otros simplemente asistieron a los establecimientos pero no dictaron clases, tras un rechazo casi unánime a la propuesta salarial.
El primero de los sindicatos señaló, al comienzo de la primera jornada lectiva, que no habría clases "en la mayoría de las escuelas”, mientras que el que representa a los maestros de colegios privados estimó el acatamiento temprano era un 60 por ciento, “el más fuerte desde que empezó la gestión Pullaro”.
En cualquier caso, el relevamiento oficial realizado en 2.465 instituciones mostró que 2.412 escuelas estuvieron abiertas y “funcionando con normalidad”, según el Ministerio.
La implementación del sistema de declaración jurada y el beneficio por asistencia perfecta fueron determinantes para este resultado. Los docentes tenían el incentivo de conservar un plus salarial y, al mismo tiempo, la presión del descuento del día no trabajado.
Desde la Casa Gris destacaron que la prioridad fue garantizar el derecho de los estudiantes a estar en el aula. "Vimos a las familias acompañando y a los docentes esperando en las escuelas", señalaron fuentes ministeriales tras conocerse los datos.