A través de un plenario extraordinario, la conducción de CONADU Histórica resolvió rechazar de plano la última oferta salarial del Ejecutivo nacional y convocó a una medida de fuerza que se extenderá durante cinco días, del 16 al 20 de junio de 2026. La protesta implicará el cese completo de actividades académicas en todas las universidades públicas del país.
El conflicto escaló luego de que el Congreso de Docentes desestimara los términos propuestos por el Gobierno, al considerarlos “muy por debajo” de la pérdida real del poder adquisitivo de los docentes y de lo que establece la Ley de Financiamiento Universitario. La decisión no fue unánime pero sí mayoritaria: 64 votos contra 36.
En varias sedes regionales, las bases fueron incluso más allá y rechazaron posturas más conciliadoras de otras federaciones que sí habían aceptado entenderse con el Ejecutivo.
El impacto en el calendario académico será severo. Al paro se le suman dos feriados nacionales —el 15 y el 20 de junio—, lo que provocará una interrupción prácticamente total de clases, exámenes y trámites administrativos en las facultades de todo el país.
Los docentes universitarios de la UNL agrupados en ADUL confirmaron la adhesión a la medida de fuerza, aunque cada alumno corroborará si su docente adhiere o no a la medida de fuerza.