Home Noticias “Que se pierdan cien gobiernos, pero que se salven los principios” (Hipólito Irigoyen, 1916)

“Que se pierdan cien gobiernos, pero que se salven los principios” (Hipólito Irigoyen, 1916)

by jose

La realidad siempre puede más que la ficción. Hace unos días leí con sorpresa, estupor y gran satisfacción que el PRO de Capital Federal presentó un proyecto que seguramente será aprobado y tiene como objetivo cambiar el nombre del Parque Tres de Febrero de Palermo por el de su creador Juan Manuel de Rosas, entendiendo dichos legisladores que es más importante recordar a un prócer que celebrar la fecha de su derrocamiento.

 

 

Dicha muestra de madurez política, como demostró el expresidente Raúl Alfonsín al cambiar el nombre de la calle Cangallo por la de Teniente General Juan Domingo Perón, me hace reflexionar nuevamente sobre el constante reclamo por el cambio de nombre de Avenida Córdoba y su restitución por su real nombre de Eva Perón.
Tal vez el error fue creer que se trata sólo del nombre de una calle, tal vez sólo para quien suscribe se trata de una reparación histórica, tal vez no todos creen que en el fondo es una cuestión de principios.

 
Eva Perón es una figura central de nuestra historia, más aún para los peronistas, lo cual hace que sea más difícil para mí entender por qué todavía esto no ha sido corregido, siendo una mujer la que dirige los destinos de nuestra ciudad, siendo peronista y además militando en la Corriente Nacional ligada al proyecto de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner que tanto hizo y hace por la reparación de nuestra memoria colectiva.

 
Los principios, según los estudiosos, son reglas o normas de conducta de carácter intrínseco desarrolladas por una persona ateniéndose a sus instintos morales. Es un sello personal que distingue a la gente y por el cual es reconocida su manera de actuar en concordancia con lo aceptado por la sociedad.

 
Cuando una persona tiene principios, en ocasiones se puede conocer con anticipación cómo será su comportamiento o conducta ante una situación.

 
Quizás la diferencia sea precisamente esa, principios, los mismos que me permiten a mí seguir insistiendo con este tema, pero distintos a los del Partido Justicialista local que hacen que su conducción mire hacia otro lado o a los del Departamento Ejecutivo Municipal que les facilita el trabajo y poder decir que pertenecen al modelo nacional, pero no pagar el costo ideológico y de compromiso que eso implica.

 
Alguien puede no coincidir conmigo, de hecho no tienen por qué hacerlo, pero con respecto al cambio de nombre de Avenida Córdoba siempre he pensado igual por la sencilla razón que somos una de las pocas ciudades que “premiamos” un Golpe de Estado con una de sus principales avenidas. ¿Nuestra Presidenta coincidiría con el Ejecutivo Municipal y el Partido Justicialista local en no hacer nada? No se trata de saldar una cuenta en la nomenclatura urbana, se trata de saldar una deuda y cerrar heridas abiertas por la revolución fusiladora de 1955 y esto no puede depender de políticos que no saben o no entienden cuál es el derrotero de una sociedad democrática. No tengo la menor duda que para la mayoría de los políticos locales, como diría el refrán, el fruto cayó lejos del árbol.

 
Estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros, decía demostrando excepcional humor e inteligencia el gran Groucho Marx; tal vez esa sea la explicación.
Principios, se trata de eso nada más, son los que me alientan a mantener viva esta afrenta a Eva Perón para que simplemente la memoria colectiva no se pierda.

 

 

Héctor Húbeli – Ex concejal PJ y titular del Cece

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