Un hombre de 30 años, identificado por sus iniciales I.R.M., quedó en prisión preventiva por 60 días en el marco de una causa que investiga un violento episodio ocurrido en la localidad de Pilar, en el departamento Las Colonias. La medida fue dispuesta por el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Gustavo Bumaguin, a pedido de la fiscal Brenda Baños.
De acuerdo con la investigación, el hecho tuvo su origen cerca de las 22:50 del jueves 5 de marzo, cuando el ahora imputado llegó junto a su pareja y otros dos hombres hasta una vivienda ubicada sobre calle Santa Fe al 1700, donde reside la expareja de la mujer.
Según expuso la representante del Ministerio Público de la Acusación, fue la mujer —quien ya estaría identificada y permanece prófuga— la que comenzó a golpear la puerta de la vivienda con puños y patadas, luego de que el morador se negara a salir al advertir quiénes se encontraban en el lugar.
Siempre de acuerdo a la atribución delictiva, en medio de esa situación y pese a saber que dentro de la casa había personas, I.R.M. habría efectuado dos disparos con un arma de fuego que llevaba consigo, la cual estaba en condiciones de uso inmediato y sin contar con autorización legal.
Tras los disparos, el acusado, la mujer y los otros dos acompañantes escaparon del lugar a bordo de una Ford EcoSport. Pero el episodio no terminó allí. La fiscal también le atribuyó al imputado haber enviado, al día siguiente, dos mensajes de audio por WhatsApp al hermano de una de las víctimas, con intenciones de intimidarlo y atemorizarlo.
La audiencia se llevó a cabo en los tribunales de Rafaela, donde la Fiscalía solicitó que el acusado transite el proceso judicial privado de su libertad. Finalmente, el magistrado hizo lugar al planteo y ordenó la prisión preventiva por el plazo de 60 días.
Al fundamentar su decisión, el juez valoró el grado de probabilidad sobre la participación del imputado en los hechos y remarcó que la pena en expectativa sería de cumplimiento efectivo, especialmente por la utilización de un arma de fuego en uno de los delitos investigados.
Además, se tuvo en cuenta que todavía no fue hallada el arma utilizada, que restan diligencias probatorias por realizar y que existe un riesgo procesal concreto, ya que no habría certeza sobre el domicilio real del imputado, lo que también refuerza el peligro de fuga.
Al hombre se le atribuyó la autoría de los delitos de abuso de armas, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y amenazas simples reiteradas.
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