El femicidio de María Cecilia Ojeda conmociona a la ciudad de Esperanza. La imposibilidad de tener datos certeros por parte de las autoridades encontró a la prensa local en la dificultad absoluta de tener expresiones oficiales. Ni la fiscal, ni el jefe de policía, ni el subjefe, ni las encargadas de las áreas de violencia de género, accedieron a evaluaciones o expresiones certeras sobre el caso.
Con el objetivo de aclarar que no existe negligencia del área de seguridad en el caso, la funcionaria provincial formuló declaraciones a los medios capitalinos sobre lo sucedido en la ciudad de Esperanza.
María Cecilia Ojeda de 42 años, fue encontrada sin vida en su casa tras un llamado al 911 que alertó sobre un episodio de violencia de género. Horas más tarde, su expareja —identificado como Diego Durán y el principal sospechoso del hecho— falleció en un siniestro vial en la ruta 6.
En declaraciones a medios capitalinos, la secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Virginia Coudannes, confirmó que no hay registro de denuncias realizadas de manera previa.
“No tenían registros de intervención con la mujer desde el primer nivel de atención de la Municipalidad de Esperanza. Tampoco tenemos registros de denuncias tanto en comisaría como en centros de denuncias”, indicó la funcionaria provincial.
Pese a que no había denuncias previas, los investigadores consideran que el hombre —con quien la víctima tenía dos hijos— es el presunto autor del crimen. “Entendemos que es el presunto autor, y bueno, tiene este final”, explicó Coudannes.
Desde EDXD informamos sobre la existencia de una medida restrictiva al hacernos eco de aseveraciones de familiares y de allegados. El hombre que finalmente perdió la vida, tenía antecedentes violentos con su primera mujer y los hechos se habrían repetido con Ojeda, su segunda pareja.
Versiones extraoficiales indicarían que personal policial especializado en violencia contra las mujeres habría mantenido contacto con la mujer, pero que no se formalizó denuncia alguna.
Reiteramos, la de Coudannes es la primera declaración oficial sobre el caso y sólo para desligar a la policía de una protección obligada. El caso conmociona a la ciudad pero no hay voces oficiales sobre el hecho.