Inicio Destacadas Perotti adelantó que hará cambios en tres Ministerios y respaldó a Sain

Perotti adelantó que hará cambios en tres Ministerios y respaldó a Sain

por Ayelen

El gobernador Omar Perotti confirmó que finalmente habrá cambios en al menos tres Ministerios de su gabinete. El mandatario había anunciado la posibilidad de modificaciones en octubre del año pasado, lo que en ese momento generó la renuncia de Esteban Borgonovo, quien se desempeñaba como ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Diversidad.

 

 

Otro de los funcionarios que abandonó el gabinete en diciembre fue Leonardo Ricciardino a su cargo de vocero y se analiza si ese cargo será reemplazado. Las declaraciones fueron formuladas a Aire de Santa Fe.

 

 

 

Ahora, Perotti advirtió que una de las cosas “a corregir” es el perfil bajo de algunos funcionarios. “Tenemos que tener un gabinete con perfil alto, me gusta eso”, sostuvo.

– ¿Se vienen cambios en el gabinete? ¿Se viene un nuevo equipo?

– En estos días vamos a estar completando cada una de esas instancias y siguiendo el análisis de otras. Esto no tiene una fecha. No decimos en tal día hay que producir tal cambio y después de ahí no se toca más. Eso es algo móvil. Lo principal para nosotros es estar sobre lo que estamos hablando. No le voy a dedicar un minuto más a analizar tal reunión política. El eje central de nuestra preocupación está en la vacuna, los testeos, el cuidado de la gente y la recuperación productiva con el empleo. Lo otro es secundario.

– ¿Hay cambios en el Ministerio de Trabajo? ¿Sukerman asume en Gobierno? ¿Se queda Rubén Michlig?

– Va a haber cambios. Vamos a cubrir el Ministerio de Gobierno y el de Gestión Pública. Allí es donde habrá cambios centrales y reacomodamiento de funcionarios. El Ministerio de Trabajo se analizará también. Rubén Michlig no se va, pero cambia de Ministerio.

De esta manera el gobernador confirmó los cambios. Michlig es el actual ministro de Gestión Pública que durante estos dos meses en forma provisoria asumió a la par el Ministerio que dejó Borgonovo. Habrá un traslado entre estas carteras y nombrarán un nuevo ministro de Gestión Pública, que podría llegar a ser el actual ministro de Trabajo, Roberto Sukerman; aunque esto no fue confirmado por Perotti que solo anticipó modificaciones en esta área de gobierno.

En otro tramo de la entrevista, se refirió al ministro de Seguridad, Marcelo Sain, uno de los que perfil más alto tiene dentro de su gabinete, una característica que el mandatario dejó en claro que quiere para su equipo de gestión.

– El ministro Sain dijo yo soy Perotti. ¿Es tan así?

– Si un ministro no se siente como el gobernador y no siente su respaldo está de más en ese lugar. El área de Sain es una de las más difíciles. Es bueno que los santafesinos reflexionemos por qué dejamos que llegara tan lejos la violencia y cuándo se gestó todo esto. Cómo permitimos que esto llegara tan lejos y tenga estas expresiones que son bofetadas, como los hechos de violencia y corrupción.

– También hay ministros con perfil bajísimo…

– Creo que es una de las cuestiones a corregir. Es cierto, tenemos que tener un gabinete con perfil alto, me gusta eso.

 

 

 

 

Pandemia y escenario político

– En relación con la pandemia, ¿este fue el año de aprender a valorar todo lo que teníamos?

– Yo creo en eso. Hay momentos en la vida en el que te sacuden cosas. Ninguno de nosotros va a ser el mismo después de este año de pandemia. Lo cotidiano de ver gente, de abrazarla, a no poder acercarte sin dudas no es una cosa menor. Ojalá que de estas enseñanzas surja una sociedad mejor.

– ¿Estamos encima de la segunda ola?

– Sí, claramente. Estamos en una situación de mucho cuidado y tenemos que hacer el mayor esfuerzo, todos. Nosotros vamos a seguir muy fuerte con el tema de los testeos para poder aislar rápidamente y vamos a ajustar todo el mecanismo de vacunación y la atención cotidiana, pero necesitamos el apoyo de toda la sociedad: tenemos que entender que o nos cuidamos o nos cuidamos. Los jóvenes quizás son los más visibles, pero los asados y las peñas los hicieron todos y ahí las barreras bajaron bastante.

– ¿Las clases van a comenzar con semi-presencialidad?

– Tenemos que estar preparados para la semi-presencialidad en las clases y seguir de cerca cómo evoluciona la pandemia en cada localidad. De hecho durante todo el año pasado se hizo así en la Universidad con buenos resultados. La semi-presencialidad también puede funcionar los días de lluvia y hay que acompañarlo con una mejor conectividad en la provincia.

– ¿Cuándo llega el nuevo cargamento de vacunas?

– Lo gestiona Nación pero nosotros tenemos que estar preparados para colocarlas apenas llegan. Una vez que terminemos con el personal de salud, sigue el de los geriátricos, los docentes y el personal de seguridad. Hoy se completan las 12.000 primeras dosis y enseguida vamos a comenzar con la segunda tanda.

– ¿Le preocupa la cantidad de casos de Covid?

– El piso de casos de coronavirus en Santa Fe es alto y hay que estar atento en cada localidad. Estamos más arriba en Tostado, Vera, Avellaneda y Reconquista, entre otras localidades. Son lugares que tienen una capacidad limitada en la atención y hay que derivar pacientes a Rafaela o Santa Fe. En el pico que tuvimos usamos el 95% de las 1.000 plazas críticas que había disponibles. Valió la pena el esfuerzo inicial que hicimos porque nos permitió prepararnos para que todos los santafesinos puedan contar con una cama crítica.

– ¿Cómo está atravesando usted la fase post Covid?

– Estoy bien y la experiencia de pasar por la enfermedad fue importante. Mis primeros días de aislamiento fueron asintomáticos, pero fue fundamental aislarme para no contagiar a nadie.

– Volvería a dar ese discurso tan duro en la Legislatura, cuando planteó el pacto de gobernabilidad entre el Estado y el delito, con duras críticas a la gestión de Lifschitz.

– Desde el 2011 lo vengo diciendo y estoy más convencido que nunca. Desde hace muchos años vengo planteando el tema del narcotráfico y me valió muchas críticas en los medios del sur de la provincia. Yo no me senté ese día ni se me ocurrió en los días previos a ese mensaje qué iba decir. Hay que cortar el vínculo con el delito que nos carcome como si fuera un ácido la institucionalidad en la provincia de Santa Fe. No tiene que haber privilegios para nadie. Esa tarea tengo que llevarla adelante y ojalá los que vengan después sigan en este camino.

– ¿Quién es Armando Traferri?

– Es un dirigente que tiene la posibilidad de demostrar que es inocente. En el vínculo con el delito hubo fiscales, la misma policía –tuvimos que pasar a retiro a muchos jefes- y hubo responsables políticos en la conducción de esa fuerza. Esto no es una interna de un partido, se está corriendo el eje. Esta es una cuestión de decencia y que no haya vínculos entre el Estado y la corrupción. Que los buenos policías puedan trabajar con libertad, sin temor que los trasladen. Tenemos que recuperar este espíritu. Se necesita aire fresco. Esto es como una enredadera que se metió por todos lados y que hay que cortar. En Santa Fe cambiaron las reglas de juego después de muchos años y eso no todos lo entendieron.

– ¿Qué le diría a Traferri café de por medio?

– No voy a personalizar una circunstancia como si fuera un hecho. Le diría que se ponga a disposición, pero mi pregunta apunta a todo el sistema político en esto de por qué dejamos que esto fuera tan lejos. Como sociedad nos cabe esta reflexión.

– ¿Cómo llegamos a tener dos fiscales detenidos?

– Son explicaciones que deberían dar quienes tomaron la decisión de enviar y aprobar esos pliegos. Todos podemos equivocarnos, pero creo que tenemos que encontrar la forma de que haya mecanismos que nos garanticen un mayor nivel de contralor. No hay protección ni privilegios para nadie, se puede investigar todo y nadie arriba va a parar una investigación.   Esto no es una interna de un partido, se está corriendo el eje. Esta es una cuestión de decencia y que no haya vínculos entre el Estado y la corrupción.

– ¿Está de acuerdo con que los legisladores controlen a los fiscales?

– Es un sistema que necesita su instancia de contralor y quizás haya que mejorar la ley y esto no tiene que asustar a nadie.

– ¿Cuándo habló por última vez con la vicegobernadora Alejandra Rodenas?

– Hace un día hablé con Alejandra Rodenas, yo no dejo afuera a nadie. Es fundamental que la política dé señales y aporte a lo que necesita la sociedad en temas claves. La ley de conectividad, por ejemplo, no podemos seguir demorando con un tema tan importante y que se financia con un crédito muy conveniente. El Senado ya le dio media sanción y no es un tema que requiera demasiada discusión. Lo mal que estamos en conectividad quedó al desnudo durante la pandemia, tenemos que reaccionar más rápido. Y lo va a usar más el gobierno que viene que yo.

 

 

 

– ¿Por qué se demoraron tanto las paritarias?

– Tuvimos una pandemia en el medio que se dan cada 100 años y voló todo por los aires: la recaudación, el empleo. No tuvimos un año normal. Yo rescato el diálogo porque ha sido difícil para todos. Hubo gente que perdió el trabajo durante este año en la provincia, llegamos casi al 20% de desempleo. Hubo que salir a asistir a un montón de santafesinos. La aspiración es que este año podamos tener un mejor entendimiento. Yo no dejo de reconocer el esfuerzo que hicieron los trabajadores públicos.   La ley de conectividad, por ejemplo, no podemos seguir demorando con un tema tan importante y que se financia con un crédito muy conveniente.

– ¿Cómo es la relación con el gobierno nacional?

– Es buena. Comenzamos con un fuerte déficit y sin plata para pagar sueldos y aguinaldos. En esos primeros meses, Nación nos asistió y pudimos pagar sueldos. Comenzamos con menos $ 60.000 y $ 6.000 millones de deuda en obra pública. Tuve que comenzar juntando plata. Sin la ayuda del gobierno nacional para ayudarnos a crecer en respiradores, monitores y camas hubiera sido muy difícil enfrentar la pandemia.

– ¿Cómo recibieron el sistema de salud?

– El sostenimiento del sistema de salud se hacía con monotributistas. Es lo que recibimos. Creo que necesita otra estructura. Los médicos, enfermeros, camilleros están conviviendo desde el principio de la pandemia con la necesidad de no equivocarse para no contagiarse.

– El personal de salud, no da más, está peleando una guerra desde hace diez meses, pero da la sensación de que la gente tiró la toalla…

– Diciembre fue un mes en el que funcionó la válvula de escape, no aguantábamos más. Estaba esa sensación de pensar que volvíamos a la normalidad, con las fiestas en el medio, pero hay que apostar a la responsabilidad. El grueso de la población lo hizo, sino no hubiéramos podido controlar esta situación. Pero hay que respetar los protocolos y cuidarnos, especialmente ahora. Es una picardía que aflojemos ahora, cuando estamos construyendo el puente hacia la vacuna, que está mucho más cerca. Hay menos incertidumbre por la llegada de la vacuna. Nuestra parte es el barbijo, el distanciamiento, el alcohol en gel. No se está pidiendo el aislamiento del comienzo, sino respetar estas medidas.

– ¿Cuál es la meta más importante para este año?

– Vamos a reforzar la inversión en salud. Vera va a tener su terapia intensiva, también vamos a invertir en San Javier y en otras localidades del norte santafesino. La pandemia puso en evidencia las carencias del sistema de salud. La conectividad es clave, para llegar a los más de 360 municipios y comunas. Para nosotros es tan importante como lo fue el ferrocarril. Con conectividad hay telemedicina desde cualquier punto de la provincia y que acerca a la gente a la mejor salud, la que salva vidas. Conectividad también es arraigo, porque permite trabajar desde cualquier punto de la provincia. Las empresas para radicarse piden gas, energía y en seguida preguntan si la señal de Internet es buena. El salto que tenemos que dar en conectividad es una de las principales obras. También la política de vivienda va a ser muy importante, con nuevos planes en lotes que cuentan con servicios.

– ¿Qué es lo que pensaba hacer cuando llegó, no pudo hacerlo por la pandemia y será prioritario a partir del 2021?

– Recuperar el entramado productivo. Si no volvemos a crecer y a generar riqueza, es difícil enfrentar las necesidades de vivienda y de mejorar los indicadores de pobreza. Vamos a lanzar la tarjeta Santa Fe, que es una política para estimular el consumo y a las empresas locales. Más producción es más empleo. El Estado tiene que intervenir para coordinar y estimular al sector productivo. Valorar a los que trabajan e invierten. Y también generar con el sector científico el mejor empuje y la capacitación de nuestros recursos humanos. Santa Fe tiene todo para ser líder en la economía del conocimiento.

– ¿El tema del biodiésel también es clave?

– Fue un año muy duro para el sector del biodiésel, por suerte se pudo destrabar la actualización del precio a fines del 2020. Es un debate muy importante para la Argentina: los biocombustibles son una opción menos dañina para el ambiente que los combustibles fósiles, son más sustentables. Nosotros tenemos que trabajar para que nuestra agricultura tenga otro proceso de valor agregado. Y tenemos la infraestructura, ya tenemos la materia prima y las plantas procesadoras.

– ¿Cómo ve el futuro económico de Santa Fe?

– Estoy convencido que Santa Fe va a tener un enorme despegue en cada uno de los sectores productivos de la provincia, desde la agricultura y la transformación de esos granos en proteínas y las nuevas empresas que surgen ya internacionalizadas. «Startups» vinculadas a la biotecnología, la agricultura y la medicina. Pero es fundamental recuperar institucionalidad en la provincia.

 

 

Fuente: Aire de Santa Fe

 

 

Tambien le puede interesar