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Pan dulce y budines, una tradición que se disfruta en la Navidad

by juanmanuel

Todos los años -después de la clásica cena navideña- entran en escena los dulces de siempre que, tanto grandes como chicos, esperan. Si bien los dulces de las fiestas variaron en los últimos tiempos hay algo que todavía está presente y se comparte casi sin excepción en todas las mesas para Navidad: el pan dulce y el budín. 

Si bien el origen de esta delicia es un poco incierto hay algunas historias que se han popularizado. Cuenta la historia más antigua que los primeros cristianos lo preparaban recordando la ciudad que albergó el nacimiento del niño Jesús, Belén o Betlehem, tal como se dice el nombre de esta ciudad en hebreo, que justamente significa «casa del pan».

 

Aunque otra versión sostiene que fueron los griegos sus creadores, por haber iniciado la tradición panadera, ya en la época de Augusto, descendiente de Julio César, en Roma, se habían censado más de 300 panaderías. Pero los indicios históricos indican que entre el pan y el pan dulce deberían pasar varios siglos, ubicándose a este último en el Renacimiento a mediados del siglo XV.

Se cuenta también que el nacimiento de esta tradición fue en Milán en el marco de la historia de amor entre Ughetto y Adalgisa en la corte del duque Ludovico Maria Sforza. Ughetto degli Atellani, era un joven de origen noble, criador de halcones y enamorado de Adalgisa, la hija del panadero. Pero su unión era prohibida.

El panadero, llamado Toni, estaba casi en bancarrota y Adalgisa debía trabajar día y noche en la panadería. Para ayudarla, Ughetto decidió ayudar y propuso agregar un poco de mantequilla a la pasta del pan, pero como no había dinero para ello, el joven vendió uno de sus halcones y compró la mantequilla. A los clientes le gustó tanto que le agregaron un poco de azúcar a la receta y para las fiestas agregaron pasas y cortezas de naranja y de limón confitadas para celebrar, atrayendo la atención de toda la corte y limando las asperezas para que esta unión se concretara.

Se dice que cuando el duque Ludovico Sforza comió, junto con Leonardo Da Vinci, el pan dulce, la creación se expandió bajo el nombre de Panetonne (es decir, «pan de Toni»).

Una versión que tiene de protagonistas a los mismos enamorados, ubica la acción recién en el Siglo XVII y en la ciudad de Génova, lo cual es probable que este dando cuenta de la versión genovesa del Pan Dulce, pero no del pionero Panettone.

Una historia esperancina

Aunque la verdadera historia del pan dulce no se conoce con exactitud, esta delicia navideña comenzó a extenderse notablemente, hasta convertirse en el postre típico de la Navidad y la Esperanza de tantos colonos no es la excepción. Panadería La Alianza en nuestra ciudad tiene 71 años de historia y entre sus paredes levanta una tradición que se disfruta especialmente en tiempos de Fiesta: «Nuestra panadería nació allá por 1948 y fue don Ángel Capeletto quién inició esta aventura que hoy nos tiene como tercera generación en el negocio. Si bien nuestra tradición en el establecimiento es la torta alemana, cuando llegan estas fiestas trabajamos mucho con pan dulces, budines tratando de complacer a nuestros clientes», expresa Capeletto.

Así como se diferencian las historias, también las recetas. Si bien el pan dulce de Génova o de Milán fue el primero y más tradicional, el veneciano fue su más grande competidor. «Con respecto a la elaboración del pan dulce con el paso de las años algunas cosas fueron variando principalmente con la llegada de nuevas tecnologías, la instalación de modernas máquinas y las premezclas dentro de los ingredientes que generó que se facilite el trabajo pero manteniendo la calidad del producto final.

Este año que acaba es muy particular desde lo económico para el país y todo repercutió en los costos y si bien uno se ve obligado a achicarlos, para no perder nuestra calidad y respetar las recetas mantenemos los mismos porcentajes de mercadería en la elaboración a la hora de sumar por ejemplo los frutos secos y frutas que van en estos productos. El precio de nueces, almendras, castañas están muy altos pero hacemos el esfuerzo para respetar las cantidades porque así lo exige el cliente quien además en estas fiestas deja un poco de lado y opta por la calidad del producto y eso se ve reflejado en nuestras góndolas. En éstos últimos días vendimos unas 600 unidades de panettones y unos 1000 pan dulces. Estamos en continua búsqueda más allá de la tradición y seguimos de cerca las tendencias y a lo que fue en su momento el pan dulce con chips de chocolates hoy le sumamos el pan dulce con chip de chocolate y masitas Óreo.

Los budines son un clásico de nuestro negocio y en los últimos años se ha revolucionado mucho más por la gran variedad de sabores utilizando para cada uno una receta distinta. Hoy tenemos budines húmedos de naranja, pera y limón que acompañan a los budines tradicionales que vienen con frutas, marmolados, frutos secos y especiales. Continuamente vamos captando novedades, las probamos y así luego se las ofrecemos al cliente que siempre nos acompaña», expresa Eduardo Capeletto.

Esperanza tiene clásicos y entre ellos está La Alianza con sus innumerables productos y especiales de Navidad. Este domingo 22 de diciembre estará abierto hasta el medio día. Mañana lunes 23 de diciembre horario de comercio normal y el martes 24 de diciembre, víspera de Noche Buena y Navidad, abrirán de 05:30 a 13 y por la tarde de 16 a 18:30.

Aunque la verdadera historia del pan dulce no se conoce con exactitud, esta delicia navideña comenzó a extenderse notablemente, hasta convertirse en el postre típico de la Navidad. Cercanos a las fiestas y a los festejos propios del año nuevo, el pan dulce invita a ser disfrutado en familia. De la panadería del barrio a la mesa de nochebuena, en la sobremesa de navidad y en el brindis del año nuevo, el pan dulce reclama su protagonismo cada 24 de diciembre.

 

 

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