Inicio NoticiasDeportes Montoya jugó en el «Valesanito» y le cambió la vida

Montoya jugó en el «Valesanito» y le cambió la vida

por jose

Boca y River se disputan entre sí el pase millonario del jugador Walter Montoya hoy en Rosario Central. Allí llegó tras ser invitado por Jorge Griffa que lo vio jugar un gran partido en el Torneo Valesanito del año 2006 vistiendo la camiseta de Unión de Machagai (Chaco). Su historia y su futuro en esta nota del Diario La Nación.

 

«Si no hubiera sido futbolista, seguramente iba a ser cosechero o changarín», confesó Walter Montoya durante su primer año en la primera de Rosario Central . Hoy resulta imposible pensar en otro futuro para el mediocampista que no sea dentro de un campo de juego, sobretodo por el gran presente futbolístico del jugador que generó pujas económicas entre River y Boca que llevaron el valor de su pase a cifras millonarias poco comunes para el mercado de pases interno.

Los números lo avalan. Debutó en primera bajo la conducción de Miguel Ángel Russo, por Copa Sudamericana y frente a Boca, en 2014. Desde entonces, la habilidad del oriundo de Machagai, Chaco, fue en constante ascenso. Jugó 67 partidos, 43 como titular. Luego de aquél encuentro se atrevió a soñar: «Le agradezco a Miguel (Russo) por la confianza, fue un momento increíble. Empiezan a ver al verdadero Walter Montoya, la meta ahora es ganarme un lugar entre los titulares», dijo por entonces.

Así fue. Compañeros nuevos, cambio en su posición en la cancha, de volante central a conducir por izquierda y sobretodo a destacarse por la derecha. Se amoldó a nuevos entrenadores y se animó. Cada uno de estos cambios lo fueron marcando y dieron al jugador la confianza para seguir creciendo y convertirse en uno de los referentes del equipo.

Bajo la conducción de Eduardo Coudet, el chaqueño tomó confianza. En los últimos dos años, 2015 y 2016, alcanzó con su equipo dos finales de Copa Argentina y las clasificaciones para las Copas Libertadores y Sudamericana, además de un excelente resultado en el torneo local 2015, en el que consiguió la tercera posición.

En sus 43 partidos como titular desde su debut completó un total de 18 encuentros, jugó 4218 minutos. Anotó siete goles y, según estadísticas de Opta, tuvo un promedio perfecto en situaciones creadas para gol: 46 en 46 encuentros. Es el tercero en este rubro en su equipo, por debajo de Marco Ruben y Giovani Lo Celso, con 53 y 50, respectivamente.

Como todo jugador del interior tuvo que superar grandes sacrificios antes de debutar profesionalmente. Comenzó a jugar en la Liga Chaqueña de Resistencia en el club Unión de Machagai. En Unioncito, como se lo denomina en el pueblo, ganó los 38 partidos de una temporada, todo un récord. La página oficial del club cuenta respecto de aquella rareza: «Fue tanta la diferencia que la Liga Chaqueña decidio no incluir en la proxima temporada a Unión justificando los viajes largos a Machagai que los clubes de Resistencia tenian que hacer».

El 2006 será recordado por él y por su familia como el año en el que se abrieron las puertas a un futuro prometedor. Montoya había viajado con Unión a San Jerónimo Norte en Santa Fe para disputar el torneo El Valesanito. En uno de los encuentros frente a Estudiantes de La Plata tuvo una actuación destacada que llamó la atención de Jorge Griffa, quien lo convenció para que a los 15 años se mude y pase a entrenarse en su academia en Rosario.

«Mi vieja no me quería soltar, pero con mi papá la terminamos convenciendo. Sentía que en Chaco la posibilidad de jugar profesionalmente era nula. Por suerte fui», declaró Montoya años atrás acerca de su primera mudanza lejos de su familia. Fue dura esa separación, era joven y tuvo que dejar a sus seres queridos, la escuela, su primer equipo, pero por suerte se afianzó y tomó esta oportunidad como única.

Aprendió, ensayó y disputó con la quinta división, ya en Rosario Central, el torneo de la Asociación de Rosarina de Fútbol. Fue en uno de esos encuentros en el que su entrenador, Fernando Lanzidei, quedó asombrado con su juego y gestionó una prueba con el Olympique de Marsella (club donde se estaban destacando por esos años los rosarinos Gabriel Heinze y Luis González). Viajó a Francia, superó la prueba, pero su apego por el país y su corta edad lo hicieron rechazar la oportunidad. Pero no fue en vano. El destino le tenía otra carta preparada y así fue que a los 20 años comenzó a entrenar con el plantel profesional y debutó en 2014. Después, ya no paró.

El gol que más recuerda fue aquél que le dio el triunfo a su equipo sobre Nacional de Medellín, por la Copa Libertadores. Fue con un remate de media distancia, una de sus mejores características y por las que hoy es el jugador más requerido y costoso del mercado.

Los remates de media distancia son su debilidad, confiesa, pero sabe que debe animarse más a este tipo de remates. Tiene a su lado a un gran asistidor como es Lo Celso. Entre ambos saben abastecerse y crear este tipo de situaciones juntos. Montoya entregó en esta última edición del torneo local, a Lo Celso 54 pases y recibió 40 del mismo jugador. Una sociedad que puede observarse en los gráficos de Opta.

En esta primera mitad del torneo de Primera División disputó 28 partidos como titular, anotó tres goles y dio tres asistencias, además de crear 30 situaciones de gol para sus compañeros con una precisión en sus pases del 83%.

Sus números lo sostienen e ilusionan a cualquiera, por eso la puja entre River y Boca. Además de las oferta de Cruz Azul y de Genoa. El volante comenzó la pretemporada para el nuevo semestre con su actual equipo, pero sabe que está siendo evaluado desde varios equipos y eso encendió su deseo por buscar un nuevo horizonte. Así lo hizo saber su representante, Daniel Luzzi, quien advirtió que para este fin de semana esperan una respuesta (de Boca o de River). «Eso ya se lo hice saber a los dirigentes. Si se va a Boca, se va ahora. La idea de él es salir ahora», confió Luzzi.

De ser así, Boca deberá modificar su propuesta, que era de cuatro millones de dólares, además del 50 por ciento del pase de Fernando Zuqui y la permanencia de Montoya en Central hasta junio. Pero sabiendo que esta oferta por parte de Boca le sienta mejor al equipo rosarino, River jugará una carta más y mejorará la propuesta para intentar cumplir el deseo de Marcelo Gallardo, quien en las últimas horas pidió que su posible llegada al club se resuelva lo antes posible.

 

Olivia Diaz Ugalde – La Nación

 

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