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Los Misioneros del Verbo Divino celebran el día de su Santo Fundador

by jose

El día 15 de enero es un día muy especial para la Congregación del Verbo Divino y consiguientemente para el Colegio San José de Esperanza, pues en esta fecha recordamos la partida de este mundo a la Casa de Dios del Padre Arnoldo Janssen. Sin lugar a dudas, se trata de una de las personas que ha inspirado a muchos hombres y mujeres a lo largo del siglo pasado, y sigue inspirándolos también en el día de hoy. Y  es así, porque su personalidad atrae, sus obras impresionan, y su celo apostólico contagia.

Como miembro de la Congregación del Verbo Divino (SVD), a través de estas breves líneas, quiero compartir con ustedes algunos pensamientos, intuiciones, que nos ha dejado nuestro queridísimo P. Arnoldo Janssen.

¿Por qué lo hago? Es un imperativo del corazón. Siento una imperiosa necesidad interior de agradecer a Dios y a la Congregación SVD por todo lo recibido, vivido y compartido como “verbita”. El carisma misionero y la vida del P. Fundador, Arnoldo Janssen nos marcan a todos y dejan huellas profundas en nuestras vidas. Una de sus frases: “No hay que ponerse temeroso en las cosas que son necesarias. Si son necesarias, quiere decir que Dios las desea; y si él las desea, ayuda a que se realicen siempre que se pongan por obra confiando en él”, ilumina mis pasos y guía todas las actividades educativos-misioneras en el querido Colegio San José de Esperanza.

Gracias a esta convicción tan profunda, muchas cosas que parecían imposibles de realizar en nuestra comunidad educativa, en pocos años pudimos concretarlas. La confianza puesta en Dios y la maravillosa colaboración de innumerables personas identificadas y generosas, fueron fundamentales para realizar obras verdaderamente necesarias y significativas.

 

¿Quién fue el P Arnoldo Janssen SVD?

Nació el 5 de noviembre de 1837 en Goch, en una pequeña ciudad alemana, en una familia cristiana. De sus padres heredó una profunda espiritualidad trinitaria, un profundo amor a Jesús, la devoción al Espíritu Santo y a la Sagrada Escritura. Desde muy pequeño sentía una fuerte vocación para dedicar su vida a los demás. Siendo todavía joven, entró el en seminario diocesano y el 15 de agosto de 1861 fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Münster.

Su particular devoción al Sagrado Corazón de Jesús y su intensa vida de oración, originaron en él un celo apostólico misionero, creando una clara conciencia de que la misión de la Iglesia abarca a toda la humanidad.

Respondiendo a la llamada del Señor, a pesar de las condiciones poco favorables, el día 8 de septiembre de 1875 fundó nuestra Casa Misionera, en Steyl, Holanda, dando inicio a la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino.  Sus palabras inaugurales son recordadas hasta el día de hoy: “si esta obra tiene algún resultado positivo, agradeceremos humildemente  la gracia divina. Si de ella no resulta nada, nos golpearemos el pecho con humildad para reconocer que no éramos dignos de esa gracia”. Muchos de sus contemporáneos pensaban que el momento no era oportuno, incluso veían que él no era el más indicado. Se decía: Arnoldo Janssen “la persona equivocada, en el tiempo equivocado, en el lugar equivocado”.

 

¿La persona equivocada? Arnoldo no tenía aquellas cualidades personales que uno normalmente busca en un fundador de una empresa mundial, incluso, un compañero comentó, “De todo nuestro curso, Arnoldo Janssen habría sido uno de los últimos que uno podría considerar apto para tal tarea”.  Sin embargo, en Arnoldo se manifestó la gracia de Dios. Cuanto más frágil es el instrumento, tanto más impresionante y poderosa es la gracia de Dios. El P. Arnoldo vivía abierto a la Voluntad de Dios y supo  responder y colaborar con la gracia de Dios.

 

¿Actuó en el tiempo y el lugar equivocado? En los años ’70  del siglo XIX, la Iglesia en Alemania vivió una dolorosa experiencia de persecución: -la «Kulturkampf» (revolución cultural). Muchos sacerdotes y religiosos e incluso obispos fueron encarcelados y expulsados, se cerraban las Iglesias. Solo en la mente de un loco por Dios podía surgir esta idea.

Al mundo –desde mi humilde observación y experiencia de vida– no lo salvan los grandes intelectuales ni los “poderosos”. El cambio lo hacen los hombres visionarios, las personas enamoradas de Dios y de su evangelio. Las obras grandes surgen en la cabeza de las personas inquietas, y están realizadas por hombres decididos y enamorados de la humanidad. Y sin lugar a dudas, Arnoldo era uno de ellos.

¿Por qué Arnoldo pone su mirada en Argentina y particularmente en Esperanza?

Los historiadores dicen al respecto: “Preocupado por el acompañamiento y educación de numerosas familias de inmigrantes alemanes que habían llegado a esta primera colonia agrícola del país, Arnoldo envía a dos de sus misioneros para que se radiquen en la zona y comiencen con su tarea no sólo como sacerdotes, sino como maestros para los niños de lengua alemana. Así, en 1891, se funda el actual Colegio San José, que en poco tiempo comienza a crecer con la llegada de alumnos provenientes de otras localidades, motivados por el prestigio que había logrado en pocos años”.

Arnoldo Janssen murió el 15 de enero de 1909 y el 5 de octubre de 2003, junto al P. José Freinademetz, primer misionero en China, fue reconocido santo para la Iglesia por el Papa Juan Pablo II.

¿Arnoldo Janssen, la persona equivocada, en el tiempo equivocado, en el lugar equivocado?

Los hechos concretos son la mejor respuesta a este interrogante. A ciento diez años después de su muerte se habla de Arnoldo y se le reza mucho más que antes. La labor que él comenzó aún está creciendo, y ahora con varios grupos de laicos asociados. La Congregación de los Misioneros del Verbo Divino trabaja hoy en más de 70 países y cuanta con más que 6.000 miembros. Pero más importante que este crecimiento numérico son los esfuerzos que se hacen para responder a los desafíos de nuestro tiempo, realizando el discernimiento personal y comunitario en los escenarios cambiados y cambiantes de nuestro mundo.

Mi deseo es que la fiesta de hoy (el nuevo aniversario de su fallecimiento) nos ayude a conocer más y mejor al P. Arnoldo Janssen SVD. Que nos acompañe el Señor y nos bendiga en este nuevo año 2019 y que en la construcción de una nueva sociedad tengamos siempre presentes las palabras de nuestro queridísimo P. Arnoldo: “Cuando hayamos hecho todo lo que estaba de nuestra parte, Dios hará el resto”.

En el Verbo Divino.
P. Tadeusz Giza SVD

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