Al respecto, Pelúa explicitó que “el objetivo es que demos una esperanza de vida donde prioricemos el uso obligatorio del casco”. En tal sentido, planteó: “Veo que lamentablemente la gente no toma relevancia de lo que está pasando con la falta de casco y el cuidado que tenemos que tener en nuestra cabeza ante un accidente, ni las secuelas que deja la morbilidad, que deja el que tengamos un traumatismo de cráneo moderado a grave. Esto lo muestran las estadísticas: en los últimos seis meses tenemos un promedio de 400 accidentes de tránsito en Esperanza, de los cuales algunos de ellos son graves”.
Sobre el proyecto, indicó que “tiene cuatro aristas fundamentales. Una de ellas es la difusión masiva del uso de casco. Y también tiene una encuesta pública para saber si la ciudad acepta con buen criterio el uso del casco, entendiendo que tenemos que cuidar nuestro porvenir. Una segunda arista está relacionada a lo que estamos trabajando a través de las escuelas”.
Agregó que “la tercera arista la trabajamos con la Central de Monitoreo para hacer la prevención de aquellas personas que no usan casco, y una cuarta que es la fiscalización y control, donde en el caso de no usar el casco, ya luego de que hayan pasado los 60 días aproximadamente de este hábito, se haga la retención preventiva de la unidad y la multa que será de un valor que le permita a esa persona poder pagarla”.
Finalmente, explicó que “el proyecto plantea también que el monto de esas multas vaya a una cuenta de donde se saquen fondos para que, a la persona que saca el carnet de conducir motos por primera vez, se le pueda dar un ticket para que pueda comprar un casco homologado”.