Al respecto, Buschiazzo recordó que la iniciativa “surgió por una necesidad real de gente carenciada, humilde, y empezamos a preguntarnos cómo organizarnos para ir al encuentro de ellos, en este caso específicamente con ropa. Es así que se organizaron las mujeres y allí surgió la idea, se ejecutó, y está funcionando hace muchísimos años”.
En ese marco, afirmó que “todos los años hay demanda, especialmente para esta época, porque es una época de mucho frío, hay una situación económica que pone en riesgo a muchas familias, así que el ropero está funcionando bien, gracias a la donación de muchas personas que traen ropa en condiciones de ser usadas, distribuidas, así como también acolchados y colchones”.
De todos modos, aclaró que “siempre la necesidad y la demanda es mayor que lo que nosotros ofrecemos, pero no somos los únicos porque está Cáritas también que trabajan en esa área”.
En declaraciones realizadas a Play Televisión, Buschiazzo señaló que “es un trabajo muy importante y tenemos la tranquilidad de que algo hacemos por los más humildes, y aunque no alcanza, no es suficiente, pero se alivia”.
Sobre la forma de colaborar, indicó que “pueden llamar a la oficina pastoral o traen lo que quieran donar, los lunes las mujeres están prácticamente cuatro horas atendiendo. El lunes pasado estuvieron un poco más todavía porque la demanda era muy grande, se vinieron los primeros fríos bastante intensos, y los pedidos eran muchos. Así que también se pueden acercar ahí y donar”.
Finalmente, remarcó: “Una recomendación que hacemos es que traigan la ropa en buen estado; que sea usable, que esté limpia, no que sea descartable y ya esté para la basura. Pensemos que son nuestros prójimos con necesidades reales y que le podemos dar una mano desde lo que tenemos, desde lo que nos sobra, pero que sirva para aquel que tiene carencias”.