Al respecto, sostuvo que “desde noviembre del año pasado a hoy se va presentando en números, porque hasta fin de año se venía reflejando en una especie de sensación. Ahora no, ya está reflejado en números y es una realidad, y a diciembre ya teníamos alrededor de 8.000 despidos, hay muchas empresas en procesos preventivos de crisis, de muchos sectores, lo cual pone en perspectiva un futuro no muy alentador al menos en el corto y mediano plazo”.
En cuanto a los motivos de la situación, analizó que “hoy la presión fiscal que hay es muy alta, nos saca de la competitividad y el atraso en el cambio también. Los precios en pesos siguen subiendo, el dólar baja y eso nos quita competitividad a la hora de poder exportar, pero también el producto que uno viene comercializando dentro del país sucede que tenemos insumos en dólares y lo único que está en pesos es la mano de obra. Y cuando sucede esto de que los insumos siguen subiendo en pesos y el dólar baja, se nos encarecen las cotizaciones que muchas veces están pasadas en dólares para tener un valor que dure más tiempo, pero al mismo tiempo se quedan fuera del cuadro que uno puede pasar”.
“Son meses que sabemos que normalmente son duros porque están las vacaciones y un montón de cuestiones, pero al mismo tiempo hay muchos sectores que trabajan con un ciclo; por ejemplo, la maquinaria agrícola depende del ciclo del campo, otros sectores que trabajan con otros rubros, también trabajan con esos ciclos y lo que no se dio para este año, hay que esperar recién al año que viene para poder comercializarlo y eso preocupa mucho”, explicitó.
En el mismo sentido, en declaraciones realizadas a Play Televisión, planteó que “el ingreso de mercadería, de maquinaria o de algunas cuestiones que están viniendo de afuera, que no es hoy un índice muy alto porque no hay inversiones, pero al mismo tiempo encontramos que se están dando naves industriales, por ejemplo, galpones que se están comprando en Asia, en China, y con un nivel de competitividad muy difícil de abordar por lo que son las fábricas argentinas”.
Sobre este punto de la competitividad, indicó que “puertas adentro de las empresas, tienen tecnología, son competitivas para poder fabricar diferentes cosas; somos competitivos para un montón de cosas, pero a la hora de que el producto está terminado y hay que facturarlo y hay que sacarlo de la empresa, quedamos afuera porque el tributo nos saca de muchos mercados”.“Solo con el mercado de Paraguay, Brasil y lo que es Sudamérica, ya estamos teniendo ese problema porque tenemos, por ejemplo, productos de lo que es la metalúrgica que se fabrican en Brasil con un 30% de diferencia con respecto al mismo producto fabricado acá en Argentina. Entonces es muy difícil abordar. No es una cuestión de un punto, dos puntos o una cosa así que uno podría, de alguna forma, absorberlo, es un canibalismo que el mundo también está en oferta y hay que entender esta forma”, evaluó.
Ante ello, sostuvo que “estamos tratando de gestionar ante el gobierno para buscar medidas que puedan abordar esto en el corto plazo”.