Seguramente tras esta nota aparecerán los “voceros oficiosos” diciendo que no la invitaron o que tenía compromisos contraídos con anterioridad y por eso se ausentó junto a la ‘culturosa’ Robledo o al ‘productivo’ Caussi, que tampoco estuvieron anoche en la humilde y querida capilla del Barrio Los Troncos.
Debe quedar claro que Ana Meiners se borró. Nada era más importante para una intendenta que ir anoche a charlar con los vecinos del golpeado barrio.
No fue capaz de ir a poner la cara con los vecinos inundados que vienen recordando su promesa de “riesgo hídrico cero” y su abandono de los últimos meses.
Por momentos parecía que el cristo crucificado salía corriendo al escuchar a “Bla Bla Bla Blangini” o al preguntarse por qué el “mudo” Fernández no reconocía su incompetencia. Ambos funcionarios son los encargados de obras y servicios públicos municipales designados por Meiners. ¿Después de lo de anoche, se irán a confesar?
Con Meiners ausente y con los funcionarios responsables del abandono de los vecinos de Los Troncos sentados como espectadores, la reunión fue un aquelarre que sirvió para comprobar la improvisación de esta gestión.
La gente se pudo descargar y gritar sus reproches. Muchos se fueron antes que la reunión termine porque sabían que era más de lo mismo.
Sin Meiners en el lugar, sus funcionarios cumplieron el mandato de todo gobierno kirchnerista: antes de buscar una solución lo importante es encontrar un culpable.
Apuntaron a los concejales de la oposición presentes en la mesa y los señalaron por no autorizar los aumentos de impuestos, pero se quedaron mudos cuando los vecinos preguntaron ¿Por qué el año pasado no nos inundábamos y ahora sí?
Nadie del equipo de Meiners supo que decir. Fernández siguió mudo y Blangini comenzó con su Bla Bla Bla inconsistente, rencoroso y político. No era fácil reconocer allí que en realidad los abandonaron a su suerte, que enero no aparecieron por el barrio porque se fueron de vacaciones y que los canales estaban sucios.
La situación es muy cercana a la desidia y a la incompetencia; pero la máxima responsable es Ana María Meiners.
Ella es la Intendenta Municipal y por lo tanto la encargada de gestionar recursos y hacer que los empleados municipales cumplan con su deber; desde el obrero que corta el césped hasta el director que administra cuadrillas y planifica recursos; también es responsabilidad de Meiners si sus secretarios son incompetentes.
De nada sirve que en plena lluvia y a los gritos envíe empleados a limpiar los canales como lo hizo esta semana. Meiners debe trabajar con la gente y honrar su cargo, no esconderse.
j.z.
PD: En el fotomontaje aparece el concejal kirchnerista que tampoco estuvo presente. Absolutamente nadie preguntó por él, pero lo mostramos para que los vecinos sepan que también se borró.