Lechería: ATILRA y la industria láctea firmarán paritaria del 23% hasta septiembre

La propuesta se acordó en Buenos Aires en una reunión del gremio con el CIL y APYMEL en representación de las usinas lácteas. Lo acotado de la extensión del acuerdo responde a la inestabilidad económica y el temor del gremio de volver a perder a manos de la inflación. Antes de fin de año volverían a negociar.

El sindicato que representa a los trabajadores lecheros, ATILRA, firmará esta semana un aumento del 23% con la industria láctea representada en el CIL y APYMEL que será otorgado escalonadamente en los próximos tres meses comenzando con el mes en curso.

Lo que pidió ATILRA y aceptarían las industrias es en julio un aumento del 15% (no remunerativo), en agosto otro aumento del 5% (remunerativo y adicionando el 15% anterior) y en setiembre otro 3% (remunerativo) totalizando un 23%. La negociación implica aceptar la posible apertura de paritarias en octubre o noviembre para establecer nuevas condiciones en función de la estabilidad económica del país y el comportamiento de la inflación.

Según fuentes industriales el gremio pediría hacia diciembre el pago extraordinario de un bono de fin de año y desde enero comenzar nuevamente a conversar las paritarias de 2017 pero negociando porcentajes anuales. De esta manera el básico de $ 17.000 para la categoría 2 llegaría en septiembre a $21.000 aproximadamente.

La semana próxima las distintas seccionales del gremio darán la formal aprobación a la Comisión Paritaria Nacional para que avance en la firma del nuevo convenio el cual también aumentará proporcionalmente el aporte solidario que el gremio percibe mensualmente de parte de las industrias por cada trabajador afiliado aunque en este punto aún no hay mayores precisiones ya que muchas empresas lácteas aducen “imposibilidad” en este contexto económico.

A la industria láctea hoy el costo del personal le representa entre el 20% y el 22% de su facturación cuando históricamente no superaba el 13%. Esto se explica en parte por la baja capacidad instalada del momento a causa de la fuerte caída de la producción lo cual eleva la incidencia de los costos fijos. Por otro lado por los significativos aumentos obtenidos por el gremio en los últimos años en escenarios de alta volatilidad.

No es novedad que la crisis de la cadena láctea ha golpeado muy duro a los productores primarios al tiempo que ha lacerado las finanzas de importantes industrias de la región que ven con preocupación el futuro inmediato de no mejorar sustancialmente el mercado externo. En este sentido, algunas industrias ya evalúan ajustar el valor de la leche al tambero por la producción de julio situando el precio máximo en $4 por litro.

Fuente: Nuestro Agro

 

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