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El transporte, en “crisis terminal” y ante un “inminente cese” desde el 1° de enero

por juanmanuel
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros sostiene que sin un aumento de los subsidios, corre riesgo el sostenimiento de un servicio clave desde el primer día de 2021. En el Gran Santa Fe, aseguran que la situación del sector es “muy complicada”.

 

 

«El transporte de pasajeros en el interior del país está en una crisis terminal y es inminente el cese de los servicios en muchas ciudades», se titula un duro comunicado de prensa que difundió la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap). La pandemia por el Covid-19 agravó seriamente la situación del transporte público por colectivos, tanto urbano como interurbano: en este sentido, reclama un aumento en las transferencias de fondos de subsidios para el interior del país.

 

 

La federación advirtió que, sin ese aumento de fondos, la suba del boleto en el interior del país «debería ser superior a los 100 pesos para cubrir los costos, frente a los 18 pesos que se abonan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Sin la ayuda del Estado nacional, los ciudadanos de las provincias perderían opciones de transporte seguras y profesionales, y proliferaría el transporte ilegal de pasajeros».

 

 

Además, de aplicarse el Presupuesto Nacional 2021 -continúa el comunicado-, «se hará imposible sostener el transporte público en el interior del país, ya que sólo aumentan los subsidios para el AMBA, pero mantiene prácticamente congelado el fondo compensador para el interior». Todo ello «con una suba del 40% de los costos internos, el aumento salarial, la caída de pasajeros (por la cuarentena) y la obligación de transportar gratis a los trabajadores de servicios esenciales. Esta suma de factores pone en riesgo la continuidad del servicio a partir del 1° de enero próximo», dijeron.

 

 

Las críticas también se dirigieron a «muchos gobernadores e intendentes», quienes «continúan mirando para otro lado» y que, a esta altura de los acontecimientos, «deberían ser conscientes de las consecuencias que traerá aparejada esta situación terminal de un servicio central para la vida económica y social de sus jurisdicciones. Ya no deberían permitir que Nación discrimine al interior en favor del AMBA, al que le cubren el 60% de sus costos mientras que a todo el interior le cubren tan sólo el 20%».

 

 

El coletazo en Santa Fe

 

 

¿Qué podría pasar en Santa Fe y su área metropolitana? «Acá la situación está complicada en el servicio interurbano (de las líneas que trabajan en un radio de 60 km.). Pero las otras líneas de larga distancia no están trabajando desde la declaración misma del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (Aspo), el 19 de marzo, por la pandemia del Covid-19. La recaudación por boletos vendidos es muy poca: hablamos de un servicio de transporte sin gente o con muy pocos pasajeros», le dijo a El Litoral Leandro Solito, presidente de la Asociación del Transporte Automotor de Pasajeros de Santa Fe (Atap), ligada a la Fatap.

 

 

Con esa escasa recaudación se trata de paliar tanto los salarios y remuneraciones como las cargas fiscales y los pagos a proveedores, para sostener un servicio mínimo. En este contexto, «lo que se está solicitando es básicamente un incremento de la ayuda del Estado a nuestra actividad para que ésta se mantenga, y puedan replantearse su funcionamiento de cara al futuro y a lo que impone esta nueva normalidad», agregó el referente.

 

 

Hoy las empresas de transporte interurbano están percibiendo -del actual Presupuesto Provincial- la misma suma de 2019: «Son unos 1.300 millones de pesos anuales, a razón de 125 millones de pesos por mes. Bueno, esta suma va a tener que ser incrementada sustancialmente a partir de la nueva realidad que vivimos. No hay más alternativas», subrayó el presidente de Atap.

 

 

Tres elementos

 

 

Para Solito, lo que trajo la pandemia es que los tres elementos constitutivos para que el transporte funcione están en crisis: La aglomeración (la imposibilidad de muchos pasajeros en un mismo micro), el contacto humano y la circulación humana. «Estos tres factores van a estar muy restringidos. Por eso se habla de crisis terminal».

 

 

-¿Qué cree que va a pasar con el anuncio (dado a conocer el pasado 13 de octubre) del retorno del transporte interurbano (incluso el interjurisdiccional) en todo el país? ¿Quedó sólo en eso, un anuncio?, preguntó este diario.

 

 

-Lo que se dijo desde el Ministerio de Transporte nacional es que se le cedía la potestad a los gobernadores de autorizar o no el retorno del transporte interurbano. En este sentido, en la provincia de Santa Fe y particularmente en el centro-norte, la realidad epidemiológica no es buena. A título personal, creo que podría reactivarse algo para las fiestas de fin de año. Habrá que ver cómo sigue la curva de contagios.

 

 

Política de ajuste

 

 

En el comunicado, la Fatap recordó que por primera vez desde 2002, «el Ministerio de Transporte (de la Nación) dejó de transferir con regularidad los fondos para el transporte de pasajeros, trasladando el problema a provincias y municipios. Por ello, el sector perdió las condiciones mínimas de sustentabilidad y tiene serias dificultades para mantener los 40 mil puestos de trabajo.

 

 

Se repite la política de ajuste que en los ’90 se aplicó al sistema ferroviario, lo que terminó desguazando el sistema». «El transporte urbano no fue alcanzado por ninguna de las medidas dictadas a nivel nacional para paliar la crisis económica provocada por la Emergencia Sanitaria: No se ha otorgado al sector ATP, Repro ni tampoco se le ha permitido tramitar procedimientos preventivo de crisis», concluyó.

 

 

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