El Frente Progresista arma su estrategia electoral sin el sello de la UCR

El centenario partido podría ser intervenido esta semana por el Comité Nacional por vencimientos de mandatos. El Frente que gobierna la provincia pondría otros sellos y no el radical en su presentación electoral.

La mesa chica del Frente Progresista decidió no correr riesgos y empezó a delinear una estrategia electoral que evite cualquier proceso judicial que atraviese el radicalismo santafesino y que pueda terminar afectando a la alianza con el socialismo y el resto de los partidos frentistas.

El radicalismo santafesino había convocado para este lunes a la convención provincial donde debía definir la estrategia electoral del partido para las elecciones provinciales de este año. Sin embargo, algunos afiliados ya habían realizado presentaciones objetando la convención provincial debido a que todos los mandatos están vencidos. Esa presentación ya se hizo a nivel provincial y a nivel nacional.

De hecho, este miércoles se reunirá el Comité nacional del radicalismo para analizar la situación del partido en la provincia de Santa Fe. La estrategia del Frente de no incluir a la UCR entre los partidos que constituyen esa alianza tiene como objetivo no depender de lo que el radicalismo pueda decidir desde Buenos Aires en pleno proceso electoral.

Desde que se constituyó Cambiemos, en 2015, el radicalismo santafesino logró dividir las aguas entre los asuntos provinciales y los nacionales. En la política vernácula respondía al Frente Progresista, un espacio que integra desde hace más de 20 años; y, en la nacional, a Cambiemos.

En 2017, los radicales santafesinos tuvieron libertad de jugar cada uno donde se sentía más identificado. Y aunque las tensiones eran evidentes funcionó como estrategia electoral. Pero en 2019 se pone en juego la gobernación y la mayoría de los ejecutivos locales, por lo que los tironeos aumentaron.

Viendo el desarrollo de ese conflicto interno y que la disputa puede tener coletazos judiciales, el Frente Progresista decidió no correr riesgos y competirá sin el sello de la UCR. En la conformación del espacio electoral habilitará que ciudadanos independientes y afiliados a otros partidos políticos puedan participar. Con eso se darían todas las garantías para que los afiliados al radicalismo que se quieran presentar como candidatos del Frente, lo puedan hacer. Luego quedará para los radicales resolver sus problemas internos.

Por su parte, la expectativa del comité Nacional es que el partido se inscriba en Cambiemos para competir en las elecciones de este año. Ese fue el mensaje que el delegado del Comité nacional, que este lunes estuvo en Santa Fe, Andrés Peti Lombardi, les anticipó a los radicales santafesinos.

Lo cierto es que el viernes, cuando se reunieron los distintos sectores internos del partido para empezar a buscar una salida consensuada al encuentro de este lunes, se estaba lejos de esas pretensiones de la conducción nacional de la UCR.

Lombardi es el coordinador de Gabinete del gobierno de Mendoza; es la mano derecha del gobernador, Alfredo Cornejo, a quien José Corral visitó la semana pasada.

Si el miércoles se decide una intervención del partido en la provincia habrá que estar atentos a cuáles son los alcances de esa injerencia de la conducción nacional.

Esa medida haría que los delegados nacionales del partido lleguen a Santa Fe el domingo 17 de febrero –el 18 vencen los plazos para inscribir las alianzas– e inscriban a la UCR como parte de la alianza Cambiemos.

Luego habría que ver hasta qué punto avanzará la conducción de Cornejo para saber si a los radicales que participen en las listas del Frente Progresista les cabría una sanción de su partido por desobedecer el mandato de la conducción nacional. Algunos dirigentes consultados por este medio aseguran que “eso ya sería tensar mucho la cuerda”.

 

Fuente Diario Uno Santa Fe

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