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Diez años después condenaron al exjefe del Correo Argentino de San Carlos Sud

por juanmanuel

La Justicia lo declaró culpable por malversar caudales públicos tras haber tenido participación en el robo de la sucursal en 2007, cuando su cuñado ingresó y se llevó la recaudación de la oficina.

Esta semana, la Justicia federal de Santa Fe puso fin a un caso que en 2007 causó cierto revuelo en la pequeña localidad de San Carlos Sud, en el departamento Las Colonias. Se trata del robo a la oficina de Correo Argentino, que involucró a quien se desempeñaba como jefe interino de la sucursal, Daniel Oscar «Cabezón» Pérez, el cual fue declarado culpable por el delito de peculado, basado en la «malversación de caudales públicos».

El suceso ocurrió en la mañana del 7 de septiembre de ese año, cuando un hombre ingresó a dicha oficina y mediante amenazas exigió que le entregaran el dinero de la caja. Tiempo después, el robo terminó esclareciéndose ya que quien lo había efectuado era Diego Fernando Monteros, el cuñado en ese entonces de Pérez.

Diez años después, el pasado 30 de mayo, el caso llegó a juicio en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, donde la Fiscalía General solicitó la pena de cuatro años de prisión efectiva, pero los jueces José María Escobar Cello, Luciano Lauría y María Ivón Vella, condenaron a Pérez a la pena dos años en suspenso. Por su parte, Monteros no fue a juicio ya que por el momento se encuentra prófugo de la Justicia, por lo que el tribunal declaró su «rebeldía».

Los simuladores

El simulado robo se dio a las 9.15. Allí, un hombre que vestía un jean azul, un buzo beige, un gorro negro y lentes de sol, llegó en un Peougot gris 504. Ingresó a la oficina y dijo que necesitaba enviar un telegrama. Con el paso de los minutos y sin haber nadie en el hall de la sucursal, se abalanzó sobre el mostrador.

En el lugar se encontraba Pérez y un cartero. Ambos vieron que el ladrón amenazaba con sacar de sus prendas un arma de fuego, por lo que hicieron caso a todo lo que el hampón les indicó. El delincuente sacó el dinero que había en la oficina, una suma aproximada a los 20.000 pesos, para luego huir en el automóvil, sin imaginar que en todo pueblo chico las paredes hablan y los ojos de los vecinos ven todo. Tras el robo, Pérez dio aviso a la Subcomisaría 6ª y denunció la situación. Lo mismo hicieron vecinos del lugar, que anotaron el número de la patente del auto, lo cual fue la llave para destapar el caso.

Parientes

Iniciada la pesquisa en la vieja Agrupación de Unidades Especiales (AUE), se determinó que el automóvil que llegó hasta la oficina del Correo había sido vendido en la ciudad de Gálvez. Los investigadores fueron hasta aquella localidad de departamento San Jerónimo y pudieron corroborar que el auto fue comprado por un hombre oriundo de la ciudad de Las Rosas: Diego Fernando Monteros, cuñado y amigo de Pérez.

Sabido eso, Monteros terminó siendo arrestado el mismo día del robo en un control vehicular de San Carlos Sud. En su auto llevaba $8.854 y a su vez tenía las prendas descriptas por quienes habían sido las víctimas.

En cuanto al resto del dinero, el ladrón oriundo de Las Rosas confesó que se encontraba en poder de Pérez, el cual había dejado el «botín» oculto en una caja de carbónicos dentro de los antiguos armarios metálicos, típicos de la administración pública.

Del provincial al federal

El caso llegó a las altas esferas del Correo Argentino, lugar desde donde se informó en los días posteriores que el faltante de efectivo fue de $22.441,81 pero tras la investigación y el esclarecimiento del caso, terminó siendo solo fue de $3.587, 31.

La causa fue iniciada en la Justicia provincial y su primer destino el Juzgado de Instrucción 1ª. En el mismo se tomó declaración a los seis testigos, los cuales ratificaron lo dicho en sede policial en la mañana del 7 de septiembre.

Como el hecho terminó siendo caratulado como «peculado» (artículo 261 del Código Penal) y además involucró a un funcionario del Correo Argentino –ente con administración estatal desde el 2004–, el Juzgado de Instrucción se declaró incompetente y giró el caso a la Justicia federal.

Un año después, Pérez y Monteros fueron citados a indagatoria el 19 de noviembre. Ambos terminaron siendo procesados y la causa se elevó a juicio oral tras considerar que lo sucedido en la oficina de San Carlos Sud constituyó una «lesión patrimonial» al Estado, ya que el Correo Argentino funcionaba en ese entonces bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal.

Uno culpable y el otro rebelde

Luego de ocho años, el caso llegó a juicio oral y público en el Tribunal Oral Federal el pasado 30 de mayo, donde el fiscal Martín Suárez Faisal solicitó en su alegato la pena de cuatro años de prisión efectiva para Pérez, quien fue representado por su abogado Aníbal Pérez del Viso.

Pasadas las 16 del miércoles, el tribunal presidido por Escobar Cello declaró culpable a Pérez como autor del delito de malversación de caudales públicos y le impuso una pena de dos años de prisión en suspenso, por lo que no irá a la cárcel. No obstante ello, declaró la «rebeldía» para Monteros, quien se encuentra prófugo de la Justicia.

 

Fuente: UNO Santa Fe.

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