Sebastián Saborido había sufrido en carne propia la derrota en Venado 2013, cuando Santa Fe cayó ante el local y se resignó al segundo puesto del Provincial de mayores. Pero el entrenador y su equipo tuvieron revancha un año después, cuando hiciero valer la experiencia acumulada a costa de lágrimas y festejaron nada más y nada menos que en Rosario. “Estamos muy contentos. En lo personal le agradezco a los dirigentes por volver a confiar en mi trabajo. Es toda felicidad por el trabajo que pudimos hacer en un torneo de mucho nivel y en Rosario, ante un gran rival”, dijo en diálogo con Febasantafe.com.ar.
“En el equipo había una gran convicción en lo que teníamos que hacer. Sobre todo en defensa y más allá de algunos baches que pudimos tener. En ofensiva hubo solidaridad en el equipo para reconocer el momento de cada jugador”, explica Saborido, quien, a pedido, analiza los factores determinantes para la victoria en la final: “El primer objetivo era que no pudieran correr. Después teníamos que parar los rompimientos de Cassinelli y el posteo de Fernández, que en definitiva fue el que más daño nos hizo y sin dudas fue el que más nos complicó. Y la otra clave era la batalla por el rebote”.
Y resumió al explicar que “más allá de que Cosolito tuvo un gran rendimiento, todo el equipo fue muy sólido en todo el torneo”.
Con respecto a lo extra basquetbolístico, Saborido se sintió a gusto en Rosario: “Estuvimos muy cómodos en el torneo, la atención muy de primera en todo sentido, por lo que agradezco a la Rosarina y a la Federación por lo bien que nos trataron”.
Saborido llevó lejos a Alma Juniors con un elenco muy joven el Argentino de Clubes y sigue su crecimiento como entrenador. “Para algunos es un camino corto y para otros un poco más largo, pero yo trato de superarme cada día, trabajo y me preparo”, analizó, a la espera de que Alma mantenga un proyecto que pinta bien con un grupo de pibes interesante que está listo para dar el salto si se refuerza.
fuente FebaSantaFe