Inicio NoticiasDeportes Correr a puro corazón: “Una llegada es un instante de máxima felicidad”, resumió Lucho Pilatti

Correr a puro corazón: “Una llegada es un instante de máxima felicidad”, resumió Lucho Pilatti

por Ayelen
El corredor esperancino Luciano Pilatti contó detalles de este desafío en el que terminó segundo tras los 160 kilómetros de competencia por las montañas del sur argentino. Habló de su proyecto para correr en agosto nuevamente la prueba más importante de Europa.

 

 

En diálogo con la CSC Radio, Pilatti se manifestó “muy contento”. “Vengo laburando por un objetivo, desde hace dos años en que decidí a entrenar de modo más profesional, cuidando la alimentación, los descansos y los entrenamientos, y entrenando en montaña que fue una gran mejora”, contó.

 

 

Refirió que “Patagonia Running está en un circuito internacional muy importante y estaba prevista la participación de corredores muy buenos a nivel mundial pero no pudieron entrar al país por la pandemia”.

 

 

“En lo personal, estoy contentísimo porque vengo con un objetivo fijo que es correr por tercera vez el Ultra-Trail de Mont-Blanc que une Francia, Italia y Suiza y que en 2016 y 2017 corrí con la idea de llegar pero ahora voy con la idea de un tiempo y estar entre los 20 o 30 mejores del mundo”, reveló. Sobre dicha carrera, comentó que viene “hace dos años planificando los 170 kilómetros de Francia que es a fines de agosto”.

 

 

 

 

En cuanto al Patagonia Run, dijo que “sirvió para testearme porque desde 2017 no hacía 16 kilómetros, y además estoy corriendo a niveles que antes ni imaginaba que iba a llegar a correr entonces necesitaba testear cantidad de horas corriendo y muchas otras cosas, y porque no es lo mismo un entrenamiento que una carrera donde se pone el cuerpo a 200%”.

 

 

Destacó el trabajo de su entrenador, Esteban Las Peñas, un sanjuanino que lo entrena a distancia.

 

 

 

 

Relató que “por protocolo se largó de a uno cada cinco segundo, hubo una categoría de elite para poder participar de este torneo internacional y largué ultimo entre los elite. Planteé hacer una carrera de menos a más, es decir saliendo despacio. Los primeros 60 kilómetros los hice junto con Maxi López, de El Bolsón, con quien me identifico porque tenemos el mismo estereotipo, somos altos, venimos de otros deportes, hace tiempo que estamos corriendo y compartimos muchos valores, hasta que después empecé a hacer mi carrera”.

 

 

“En el kilómetro 88 había llegado casi una hora antes de los planificado, 10 horas 40 minutos, y casi los cinco primeros estaban ahí, y me comentaron que estaba a 15 minutos del primero. En el kilómetro 100 alcancé al segundo y al tercero y desde ahí empecé a ir segundo hasta el final, tratando de achicar el tiempo del primero que era Sergio Pereyra, de Junín de los Andes. Pude achicar la diferencia  a siete minutos pero después de un puesto, él voló y me terminó sacando 20 minutos. Los últimos 30 minutos fueron duros porque el cuerpo me pedía llegar para ir a dormir; estaba muy cansado”, detalló.

 

 

“Los últimos 20 kilómetros los hice a puro corazón”, reconoció Lucho para resumir que corrió 160 kilómetros en 21 horas 58 minutos.

 

 

 

 

Por otra parte, comentó que tras la carrera “es muy importante” el tiempo de recuperación porque “tenemos un solo cuerpo y hay que cuidarlo”. “Hay que comer bien, hidratarse bien y estoy haciendo un poco de bicicleta porque sinceramente la carrera me sacó las ganas de correr. Es parte del proceso. Además terminé el sábado, hasta las 20 dormí y estuve en la cama prácticamente sin poder moverme, y el aire frío me había quemado un poco la garganta. El cuerpo se lleva a un extremo y después hay que darle descanso y mimarlo un poco”, refirió.

 

 

Sobre su futuro, comentó que tiene vuelo previsto para viajar a Barcelona el 3 de mayo “a buscar el Kangoo Loft, una casa rodante en la que recorre Europa, y lo primero que haré será visitar a mi hermano que está en Zaragoza. El objetivo es el UTMB a fines de agosto pero seguramente antes haré alguna otra carrera”. “No hay nada definido porque en la actualidad que tenemos hoy aprendí a ir semana a semana, aunque lo vengo haciendo hace un par de años. Por el momento es disfrutar y cuando llegue allá veré si hay algún trabajo temporal para poder ahorrar algo y seguir metiéndole a esto”, señaló.

 

 

Por último, Lucho intentó describir las sensaciones de terminar una carrera: “Todo el esfuerzo que hago es para los últimos 30 segundos. Son sensaciones que se viven ahí, es como una droga que probaste una vez y después es muy difícil soltar. Hay alegría, felicidad, autorrealización; es algo increíble que hay que vivir para poder describirlo. Son segundos de máxima felicidad. La felicidad son instantes, y una llegada es eso, es ese instante de felicidad, un shock de adrenalina único”.

 

 

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