Home Destacadas Concejo votó el presupuesto 2020 y aumentó la tasa hasta un 60%

Concejo votó el presupuesto 2020 y aumentó la tasa hasta un 60%

by jose

Ana Meiners administrará más de 1.300 millones de pesos durante el año y la tasa tendrá un aumento declarativo del 48,5% aunque el tope fijado fue del 60%. La alianza entre el justicialismo y el pro funcionó a la perfección.

 

Antes de entrar en detalles de lo sucedido en la sesión conviene enseñarle a los concejales y a la comunidad que la tasa municipal se rige por numerosas variables fijadas por un valor de «Unidad Tributaria». Aumentar esa unidad un 35% no quiere decir que la tasa aumente ese mismo porcentaje y por eso es clave el valor de «tope» de aumento que fija la ordenanza para todo concepto.

 

Ayer la nueva alianza política entre el justicialismo y el pro aumentó la «Unidad Tributaria» un 35% desde el 1° de enero ( $ 2,70) y un 13,5% más a partir del mes de julio hasta diciembre, colocando ese valor guía en $ 2,97 para el segundo semestre, sin actualización en el último trimestre. También aprobaron un aumento tope del 50% en la tasa desde enero y un aumento del 60% tope desde julio.

 

O lo hicieron a sabiendas que la tasa va a aumentar 50% y los concejales «actuarán» como viéndose engañados por la letra chica de la ordenanza o son unos incompetentes. Para garantizar que la tasa aumente el porcentaje que deciden es importante que el tope refleje el mismo porcentaje. Numerosos ejemplos muestran que con una Unidad Tributaria aumentada un 35% el valor final de la tasa tiene un aumento del 45 o el 50%.

 

 

También es importante decir que la sesión reflejó el desorden de gestión que nos tiene acostumbrados este año la presidencia de Víctor Elena, sin María Rosa Theler en el recinto y con una secretaria entregada a ese debate sin orden. Tras el izar la bandera se dieron cuenta que se olvidaron de incluir un tema que tenía preferencia de tratamiento de la sesión anterior. Fue un verdadero caos deliberativo donde por momentos los concejales no sabían que votaban porque estaban más atentos a los mensajes telefónicos que al debate parlamentario. La sesión comenzó una hora más tarde del horario fijado y terminó cerca de las 23.

 

Tres dictámenes en la tributaria 

 

Fueron tres posiciones diferentes en el debate una marcada por la nueva mayoría que coloca al justicialismo (Kinen, Franconi y Elena) y al pro (Bonvin y Puig) votando de manera coincidente. Las otras dos posiciones para los concejales radicales que se diferenciaron: Martinez pidiendo el congelamiento de salarios políticos y un aumento del 30% de la tasa y Müller con mínimas diferencias con la nueva mayoría.

 

Cada uno explicó su posición. Allí se vio al PJ y el Pro destacando el diálogo, el consenso y haciendo agua en lo técnico. Sorprendió escuchar a Franconi decir que en agosto pasado como administrador del dinero público se quedó sin fondos para combustible en su secretaría o escuchar a Kinen hablar de un acuerdo que habilitaba dos aumentos y un análisis en setiembre, cuando eso no era lo acordado con el pro.

 

Le recordaron desde la oposición a Franconi que las obras de cloacas, pavimento, ripio e iluminación son por contribución de mejoras, es decir que la pagan los vecinos aparte de la tasa y que se actualizan periódicamente incluyendo el costo salarial de la mano de obra y el costo del combustible, entre otros items.

 

O por los nervios o por falta de lectura en voz alta Müller no pudo trasladar un mensaje concreto. Preparó un excelente discurso que no supo leer. Aportó excelentes datos técnicos que desnudan la falta de proyectos de la gestión municipal. Contó que según los últimos datos estadísticos Franck tiene el doble de tasa de crecimiento que Esperanza y que en ningún momento del enunciado del presupuesto se observa la voluntad política de apoyar a las industrias. «El estado se volvió caro y peor con esta gestión» dijo el radical Rodrigo Müller.

 

Comparó datos estadísticos que muestran como aumentó la cantidad de inquilinos en la ciudad entre los últimos dos censos, un aumento mayor al poblacional con 1.200 hogares en viviendas alquiladas en 2001 y 3.400 en 2010 y se preguntó si el Estado Municipal desarrolla en el presupuesto una verdadera política para evitar que un cuarto de la ciudad siga alquilando.

 

 

También recordó que a pesar de la transparencia enunciada por la intendenta la municipalidad de Esperanza no está adherida a la ley de Responsabilidad Fiscal y no hay transparencia presupuestaria. Allí Müller pidió que como política de estado se coloque tasa cero en autos eléctricos, en el derecho de edificación a instituciones y en la promoción del valor agregado en las industrias del conocimiento.

 

Andrea Martínez coincidió que no hay políticas públicas de hábitat, pidió definir una política pública en seguridad y en promoción social. Recordó que el presupuesto y la tributaria ingresaron el 29 de noviembre de 2019 y que hasta el 10 de diciembre en el concejo se debatió el nuevo código de ordenamiento territorial. Con solidez técnica y dificultades en el ordenamiento del mensaje, la concejal recordó que en su momento acompañó ella sola desde la oposición la tasa que le da un aporte especial a Bomberos Voluntarios y que hoy reclamaba gestos desde el sector político para toda la comunidad con el congelamiento de salarios.

 

También la concejal recordó que el año pasado en oportunidad de este mismo debate se escuchó a los funcionarios municipales quejarse que no les iba a alcanzar el dinero con la tasa que le aprobaban y a propósito de palabras y hechos concretos, recordó que hace unas semanas en el Concejo Municipal se aprobó una ampliación de partidas de sólo $ 3 millones, en un presupuesto superior a mil millones, «es decir que no estábamos tan equivocados con nuestros proyectos», sentenció.

 

Mientras justicialistas y ex opositores pro seguían tirándose con flores de gestión y diálogo se aprobó el aumento de la ordenanza tributaria con un tope del 60%. Esto quiere decir que en julio habrá contribuyentes que tendrán ese aumento y no el promocionado 48,5% del consenso.

 

El nuevo mapa político permitió aprobar también el presupuesto 2020 que autoriza a la intendente Ana Meiners a administrar durante el año la friolera suma de $ 1.347.385.752.-

 

Nota relacionada:

 

Toda una señal: Solo un voto para congelar salarios políticos

 

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