Home Noticias Comando radioeléctrico recuperó una importante suma de dinero

Comando radioeléctrico recuperó una importante suma de dinero

by jose

Especial agradecimiento al accionar de la policía local y de los vecinos.

El rápido llamado de los vecinos al servicio de emergencias permitió que la policía realice un amplio operativo de saturación que dio con una mochila abandonada que tenía una importante suma de dinero y otras pertenencias.

Un vecino de 89 años que vive solo salió de su hogar a realizar las compras del día. En ese momento un ladrón ingresa a su domicilio y sustrae una importante suma de dinero en efectivo y otras pertenencias.

Los vecinos observan que cuando el dueño de casa regresa al hogar, un joven salta la pared del patio y fuga rápidamente de la zona de Dr. Gálvez y Crespo rumbo al sur.

Rápidamente el dueño de casa advierte el robo y los vecinos llamaron a la policía dando detalles de lo que habían observado. Se realizó un rápido operativo de saturación en el Barrio Ceferino Namuncurá y se pudo encontrar una mochila cuidadosamente escondida en un terreno.

En ese bolso estaba la totalidad de lo sustraído en la vivienda. Personal del Comando Radioeléctrico realizó las actuaciones sumariales de rigor y durante el mismo día procedió a devolver algo más de 250 mil pesos a su dueño en un acto que vale la pena destacar.

Los familiares de la víctima eligieron los medios de comunicación para agradecer a la policía y a los vecinos lo brindado el pasado viernes:

En Esperanza nada está perdido, a pesar de todo…

Por Mario Dos Santos

Los periodistas solemos desarrollar una suerte de comportamiento profesional y personal de cierta ajenidad sobre los sucesos de la realidad. Que no es indiferencia. Generalmente suele ser una protección necesaria para sostener un equilibrio emocional, afectivo y profesional sobre los hechos que nos toca cubrir, observar o investigar en nuestras realidades.

Por ello, desde el periodismo escrito -por ejemplo- evitamos, muchas sin éxito alguno, ser autorreferenciales. Hasta que te toca… y tenés que hablar sin remedio, en primera persona. Este es el caso. 

Mi padre -que enviudó recientemente- vive solo a pesar de sus admirables 89 años. Su casa fue allanada y robada con violencia por un solo e ignorado autor, este último viernes a media mañana, cuando su dueño se encontraba haciendo compras en el centro de la ciudad. Testigos oculares relatan que el joven ladrón huyó de la casa a pie, y a gran velocidad, luego de saltar un tapial hacia la calle, en simultáneo a la llegada e ingreso de mi padre a la propiedad. 

Lo demás ya es historia. El llamado inmediato al 911 generó una respuesta casi instantánea de numerosos efectivos policiales en el lugar. Eso, y los testimonios que aportaron vecinos sobre el rumbo que llevó el ladrón en su escape, permitieron un operativo de rastrillaje inmediato con resultado positivo, al recuperarse la casi totalidad de los efectos hurtados, cuidadosamente abandonados y escondidos en un baldío de las inmediaciones. 

Ante este tipo de sucesos, lo único que nos importa como familia, y más allá de cualquier pérdida material, es que mi padre goza de muy buena salud y fortaleza, a pesar de las brutales circunstancias padecidas. 

No obstante, debo destacar algunos aspectos y la participación responsable y solidaria de un sinnúmero de personas -muchas de ellas totalmente desconocidas-, en este lamentable hecho. Entre ellos, un enorme agradecimiento a los históricos vecinos del barrio, siempre dispuestos a dar una mano y comprometerse con su prójimo y el amigo.   

También una gran felicitación y agradecimiento público a toda la fuerza policial actuante, desde el inicio mismo del llamado al 911, por su rápida y eficiente respuesta operativa. El agradecimiento es extensivo -además- a todos los agrupamientos actuantes y al personal de la fuerza que participó de cada aspecto del suceso que referimos. 

Entiendo que, en estos extraños tiempos que nos toca vivir, ante la presencia de una importante suma de dinero en efectivo, se pueden llegar a exacerbar ciertas debilidades humanas.   

Por ello, finalmente, quiero destacar y ponderar con mayúsculas el accionar profesional y virtuoso de todos aquellos miembros de la fuerza policial de la ciudad de Esperanza, que estuvieron en contacto directo de manera material o con responsabilidad sobre su destino final, al proceder a reintegrar en mano y antes de finalizar la misma jornada, a su legítimo dueño y con todas las garantías sumariales y procesales del caso, la nada despreciable cifra de 265.650 pesos, en billetes de diferente denominación. Dinero que -por otra parte y para tranquilidad de todos- ya fue depositado en una reconocida entidad bancaria. 

Reitero el agradecimiento personal a todo/as las personas intervinientes en este lamentable suceso, destacando con absoluta claridad la eficiencia profesional y ética del personal policial actuante, en particular la de aquellos que procedieron a formalizar la devolución a su dueño. Y, en especial a la oficial policial que hizo toda la instrucción sumarial durante la extensa jornada, brindando calidez, contención y mucha comprensión a la traumatizada víctima del inesperado delito nuestro de cada día. 

A todos ellos/as, que sepan que sus conductas son un valioso capital social que sirve y mucho, que no debemos perder, y que sus superiores deben reconocer. Gracias. Gracias. gracias.

 

You may also like