Más de cien milímetros de agua caída acumulados en la ciudad en un sólo día, deja a todos muy nerviosos. Los vecinos de caminos de tierra ya vienen con los problemas de las últimas lluvias y aquellos que tienen ripio con cordón cuneta saben que el ripio va a desaparecer y comienzan los pozos, por los cuales deberán reclamar al municipio.
La respuesta ya no es tan rápida y las reparaciones de calles y caminos se demoran semanas. Las calles que habitualmente se inundan no estaban colapsadas esta mañana y entonces desde el municipio local quisieron mostrar que los canales funcionaban y que con cámaras de video pueden observar lugares puntuales y controlar el funcionamiento.
Al decir del resultado, no fue una buena idea.
La Secretaria de Obras e Infraestructura Pública, Micaela Nagel, hizo gala de su experiencia de comunicación y protagonizó "un reel" al estilo "seguime que te muestro" para mostrarle a la gente como chequeaba la posible inundación desde su oficina. La reacción no fue la misma de los videos que publica a la tarde cuando vende lotes, viviendas y departamentos desde la inmobiliaria cercana al poder.
Las reacciones de la gente no se demoraron y en pocas horas, los insultos y las quejas se multiplicaron. "A dos cuadras de tu casa estamos inundados", "Recorre los barrios", "Hacen propaganda desde la oficina", le dijeron.
"¿Es un chiste?", preguntó un vecino. "Sí es chiste", respondió otra. "Le va crecer la nariz como pinocho", escribió otra vecina.
A tal punto que, ante la repercusión negativa de la pieza de las redes, uno de los tantos empleados del área de comunicación de la gestión de Rodrigo Müller, debió actuar como un educado "Community Manager" y responder cada una de las publicaciones de los vecinos.
"Monitorear en tiempo real no suplanta el trabajo que hacemos previo a una lluvia como la limpieza de bocas de tormenta y canales", les explicaban a los vecinos. Pero las quejas continuaban.
Párrafo aparte para la comunicación de protección civil de la actual gestión, que deja mucho que desear. No sólo como prevención anticipándose al fenómeno climático, sino también con el transitar de las tormentas, la acción desplegada, los posibles inconvenientes y calles cortadas, los milímetros acumulados en cada barrio y hasta el informe de la cantidad de reclamos recibidos, entre los cuales se pueden diferenciar los urgentes de los importantes. Esa comunicación permitiría incluso disminuir reclamos al mostrar gestión y atención.
Para los esperancinos las lluvias y los temporales son cuestiones que preocupan. Aún hoy, hay vecinos que sufren trastornos cuando escuchan llover intensamente. Limpiar canales, hacer desagües y atender reclamos debería ser lección aprendida para el radicalismo esperancino. En ese contexto, un reel para mirar la lluvia por TV, parece un chiste.