El presidente paraguayo, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de una tormenta política y financiera en el país por el colapso de un banco. La Cámara Baja rechazó su dimisión por la tarde y elevó el pedido de juicio al Senado, que se expedirá luego de una sesión a las 17.
En una decisión inédita, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el libelo acusatorio para impulsar el juicio político contra el presidente, al retomar el debate después de un cuarto intermedio. Aunque el mandatario había enviado su renuncia a través del ministro Enrique Riera, el pleno resolvió avanzar con el proceso constitucional con el respaldo de todas las bancadas presentes.
A su vez, la Cámara de Diputados desestimó el pedido de juicio político contra el vicepresidente, Pedro Alliana. Con esta decisión, el oficialismo colorado afianzó su mayoría en la Cámara Baja y bloqueó los intentos de la oposición de avanzar contra Alliana, lo que despejó el camino para que el vicepresidente asuma la presidencia una vez que el Congreso acepte formalmente la renuncia de Santiago Peña.
Peña anunció que dejaba la presidencia tras la intervención el martes de una entidad financiera digital con la que mantuvo vínculos, que administraba 850 millones de dólares en fondos públicos y cuyo cierre dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, dijo Peña en un mensaje grabado publicado en X. “Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, agregó.
Peña ofreció disculpas, pero evitó asumir la responsabilidad por la crisis bancaria. “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí”.
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Los opositores sostienen que aceptar la renuncia de Peña le permitiría obtener fueros como senador vitalicio que, según advierten, podrían protegerlo de eventuales investigaciones judiciales por las presuntas irregularidades vinculadas a Ueno Bank. Por eso, denunciaron un pacto de impunidad dentro del oficialismo y reclamaron que el juicio político avance hasta la destitución, para evitar que el mandatario acceda a esas prerrogativas.
La Cámara de Diputados de Paraguay había iniciado este jueves una sesión de alto voltaje para debatir un juicio político por mal desempeño a Peña, tras el escándalo de Ueno Bank, cuya intervención por parte del Banco Central dejó congelados los ahorros de cientos de miles de personas y desató protestas en Asunción.
El presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, antiguo padrino político de Peña, anunció que acompaña el juicio político, lo cual deja al mandatario en una posición de extrema debilidad. “No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”, aseguró en un comunicado difundido en X.
El senador Natalicio Chase, líder de la bancada del Partido Colorado en la Cámara Alta, había reclamado la renuncia del presidente Santiago Peña y advirtió que, si no se produce, acompañará el inicio de un juicio político. “Estamos hablando de los fondos públicos, de los ahorros de miles de familias y de la tranquilidad de nuestros jubilados”, afirmó el legislador, en un nuevo gesto que profundiza el aislamiento parlamentario del mandatario dentro de su propio partido. “El Paraguay exige respuestas claras, transparencia absoluta y decisiones firmes”, agregó.
Los legisladores habían anticipado una votación unánime para aprobar el juicio político y la Fiscalía General del Estado ya prepara una denuncia penal contra Peña. El fiscal general Emiliano Rolón Fernández derivó la denuncia contra el mandatario a la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, a fin de que el equipo designado para investigar el caso Ueno Bank también indague posibles responsabilidades de Peña en el esquema de corrupción.
El presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre, indicó que había conversado con el mandatario y que su postura es hasta ahora la de no renunciar. “El presidente Santiago está convencido de su inocencia y él quiere dar batalla en este proceso”, detalló Latorre al diario La Nación de Paraguay horas antes de la renuncia.
Publicado por La Nación