Cultivaba el oficio con pasión y, con ese ímpetu, se convirtió pronto en un periodista versátil, siempre abierto a colaborar con cualquier desafío profesional.
Su espíritu noble, generoso, y su elocuencia festiva le habían ganado el afecto de sus compañeros de Crónica como también el de sus colegas de otras redacciones, que se complacían cada vez que coincidían en una cobertura con Tempo.
Era oriundo del pueblo santafesino de San Carlos, del que profesaba orgullo; fanático de Colón de Santa Fe y del "Bichi" Esteban Fuertes y buen compañero de su esposa, Sol.
Sus restos eran trasladados a su San Carlos natal, donde lo despedirán sus familiares y amigos.