Al respecto, Mottura –quien también fue parte del jurado del concurso- sostuvo que “este año en particular la idea era ampliarlo al resto de las escuelas técnicas del Departamento porque la Cámara trabaja en todo el territorio, y así empezar a vincularse con el resto de las escuelas”.
Sobre el concurso propiamente dicho, indicó que “ya veníamos trabajando en muchos aspectos, pero este certamen en particular le pone un desafío industrial a los alumnos, con un montón de pautas que son las que habitualmente usamos en la industria, desde tener una idea, después diseñar y ver cómo solucionamos los inconvenientes que se presentan, hasta toda la etapa de evaluación en el diseño. También se les pidió que coticen y hagan el diagrama de lo que necesitaban para hacer ese proyecto”.
“Nosotros les entregamos los kits de electrónica y algunas pautas, los materiales para construirlo, y luego la instancia final era cumplir con un objetivo, poder trasladar carga y poder seguir un circuito dentro de la marcación de la pista, que es lo que hicieron en Fecol+Expodema”, completó.
Definió que desde la Cámara “estamos contentos por los resultados y por el trabajo que se hizo, porque fueron unos cuantos meses de trabajo. Creo que esto acerca un poco a los chicos a la realidad, les damos herramienta y les damos un poco también de ganas, porque estas cosas para ellos, por más que sea un trabajo que tienen que llevar adelante, también es un poco recreativo y ven que hay posibilidad de hacer cosas en la industria. Es la idea: encenderles la chispa de estar en el mundo industrial, de esforzarse para lograr objetivos”.
En cuanto a la premiación, consignó que “todas las etapas anteriores en relación a todo lo que era diseño fue evaluado en su momento; después toda la parte en la que prototipaban y armaban los presupuestos tenía otra puntuación y en la prueba final obviamente el resultado pesaba más. También en la parte práctica tenían que terminar resolviendo el problema, por más que el diseño del auto fuera el más lindo o haya pesado más el detalle, tenía que resolver la circunstancia de la puesta en marcha”. “Tenemos que darle siempre una vuelta de tuerca, porque queríamos poner muchas reglas para que las tengan que cumplir y fueron muy exigentes. Uno podría haber dado más posibilidades de que más autos logren el objetivo, pero también el desafío en la vida, en la industria no es tan sencillo y esa era la idea inicial. Hoy los chicos le pusieron todo el esfuerzo para practicar con las condiciones que les habíamos dado y lograron resolverlo, así que es muy valioso para nosotros y para ellos también, porque lograr objetivos es parte de lo que nosotros queríamos que logren. Esas instancias de evaluación se fueron superando y el resultado final dio que dos escuelas de Esperanza ganaran del primero al tercer puesto”, planteó el dirigente industrial ante Play Televisión.