Pañuelos celestes, pirotecnia y clima festivo en la “Misa por la Vida” celebrada en Luján

Con espíritu de celebración y duras críticas al proyecto de legalización del aborto, que será tratado en el Senado en un mes, fieles católicos se congregaron frente a la Basílica de Luján bajo la consigna "Vale Toda Vida".

Infobae. – En la mañana del domingo -y a exactamente un mes de que se trate en el Senado el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo- se congregaron frente a la Basílica de Luján fieles católicos de distintos puntos del país para la celebración de una “Misa por la Vida” en contra del aborto y su legalización.

(Fotos: Nicolás Stulberg)

(Fotos: Nicolás Stulberg)

En el público -mayormente conformado por familias, grupos de jóvenes de organizaciones religiosas y numerosos conjuntos de gente mayor que llegaba a la explanada de la basílica con mate y reposeras- proliferaban los pañuelos celeste que caracterizan a los simpatizantes de la Unidad Pro-Vida, las banderas argentinas, los símbolos religiosos y las imágenes de bebés en gestación.

En la misa, bajo la consigna “A tus pies renovamos la esperanza – Vale Toda Vida”, el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, dirigió duras críticas al proyecto que ya tiene media sanción e instó a “encontrar soluciones nuevas y creativas para que ninguna mujer busque recurrir a un desenlace que no es solución para nadie”. Mientras el obispo de San Isidro pronunciaba sus palabras, el silencio reinaba entre todos los asistentes que escuchaban atentamente pero rompían en aplausos ante cada declaración.

“Después de haber celebrado la eucaristía, fuente de vida y esperanza, volvemos a nuestros hogares y comunidades, renovados en el compromiso de cuidar y sostener toda vida. Nos despedimos cantando”: con esas palabras finalizó la celebración cerca del mediodía y se rompió el silencio.

Con canciones religiosas, bombos, redoblantes, trompetas y algunos cánticos puntuales en contra del proyecto en tratamiento, los distintos grupos religiosos aprovecharon para desplegar sus banderas (que debieron bajar durante la ceremonia), encendieron bengalas y arrojaron fuegos artificiales y bombas de estruendo en clave festiva.

Mariana Rodriguez Varela (Infobae)

Mariana Rodriguez Varela (Infobae)

Entre el público está también Mariana Rodriguez Varela, una de las referentes del movimiento en contra del aborto legal que tomó notoriedad a partir de la viralización de la campaña de “El Bebito”.

“Vine con toda mi familia y muchísimos amigos”, dijo a Infobae. “La verdad que una gran alegría porque la ruta entera estaba parada, llena de autos y colectivos que venían todos para acá”.

“Me encantó la homilía porque daba mucha esperanza y daba la respuesta que nosotros queremos dar”, señaló en relación a las palabras de Monseñor Ojea. “Nosotros queremos ayudar a esa mamá que está sola, que está desamparada, que está pensando en abortar. Así que me encantó el mensaje. Muy lindo, muy cálido y lleno de amor”.

Consultada por sus expectativas en el tratamiento del proyecto en el Senado dijo que la “inmensa esperanza” de los manifestantes pro-vida “es que los senadores nos escuchen, que vean como el pueblo argentino en tantas ciudades se está levantando para defender al niño y la mamá”. “De verdad nos importan los dos y queremos que el Estado se dedique a salvar a los dos”, sostuvo.

Yo les diría a esas mamás que están pensando en abortar que miren lo que están por hacer porque siempre en cualquier circunstancia en la que estén, por más tristes o desamparadas que se sientan siempre se trata de un hijo, de un ser humano”, agregó. “Y, si pudieran ver su carita, reconocerían en esa cara un hijo. Y si no lo pueden criar, tienen que saber que hay muchas familias que pueden”.

(Nicolás Stulberg)

(Nicolás Stulberg)

Justina Treglia (53) sostiene sonriendo y con fuerza un palo que erige en altura la representación de un feto que lleva también un pañuelo celeste. “Esto lo hice yo, es el bebito que se levanta para mostrarse y nosotros somos su voz. Para defenderlo, porque tiene sus derechos”, contó la mujer, que llevaba un buzo con los colores de la bandera argentina.

“Somos del grupo Santa Maria de la Lucila y venimos en peregrinación a defender la vida. Somos de los que vamos a todos lados, nos organizamos en grupo”.

Tomás Casares (25) llegó desde San Miguel junto con un grupo de amigos con quienes asiste a una parroquia, pero que esta vez decidieron viajar a Luján por su cuenta. “La homilía me pareció muy buena, coincidimos bastante con monseñor Ojea. Me pareció una buena oportunidad para congregar a todos los católicos que no tienen representación en la función pública y sí se sintieron representados por nuestros obispos“, señaló.

“Lamentablemente calculo que la ley va a ser aprobada”, dijo con desazón aunque el clima todavía era de festejo. “Pero bueno, como predicó también hoy monseñor Ojea, el camino hay que construirlo desde abajo. Enseñar a respetar y amar la vida, los cristianos dando primero el ejemplo”.

“A los defensores del aborto les diría que la vida vale la pena vivirla y es una lástima que la ley ataque las consecuencias y no las causas”, señaló el joven. “Atacando las causas todos podemos mejor y más plenamente, incluso hasta las personas que han sufrido una violación. Hay que atacar las causas y no las consecuencias”.

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