La restauración incorpora tecnología a la Manzana Histórica de la UNL

Ya comenzó la puesta en valor de la fachada del Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y, en paralelo, ya se realizó el recambio del sistema de refrigeración, se dotó de nueva tecnología al Paraninfo y al Consejo Superior. Se trabaja en el nuevo cableado de fibra óptica y en el corto plazo se colocará una rampa para garantizar la accesibilidad por calle 9 de Julio.

Camino a sus primeros 100 años, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) ya comenzó con las tareas de puesta en valor de su Manzana Histórica.

Luego de las instancias de diagnóstico y estudio de los más de 500 planos para proyectar el proceso de restauración, está a punto de finalizar la siguiente etapa: las obras que acompañan a la puesta en valor de los 4.958 metros cuadrados de fachada a preservar.

Paradójicamente son las obras no visibles a simple vista, sino que van a despejar la morfología para que reluzca, aún más, su esplendor y su característica de edificio monumental. Se trata del recambio del sistema de refrigeración de toda la Manzana y de todo el cableado de la fibra óptica.

Obras que no se ven
A partir de ahora, la refrigeración de toda la Manzana Histórica se hará a través de un sistema denominado Volumen de Refrigerante Variable (del inglés Variable Refrigerant Flow), para lo cual se instalaron 87 unidades evaporadoras en oficinas y espacios de circulación y servicios interiores. Se instalaron 3.000 metros líneales de cañería de cobre y la misma cantidad de metros de caños de desagüe.

Se retiraron 38 aires tipo ventana que estaban colocados en las fachadas internas y externas del edificio y 38 aires Split y sus motores ubicados en las galerías, que fueron inventariados y se reubicarán en otras unidades académicas de la UNL u otras instituciones.

La obra demandó una inversión de $11.433.422, 5 meses de planificación y 11 meses de ejecución que están a punto de terminar.

“En la selección del sistema de climatización, para lo que contamos con asesoría de especialistas, se tuvo especial cuidado en reducir al mínimo el impacto visual de las instalaciones y la afectación funcional y formal de los espacios tanto interiores como exteriores. Asimismo, se consideró muy importante porque es un edificio público, facilitar las tareas de mantenimiento tanto preventivo, como programado del sistema”, aseguró María Laura Elías, arquitecta especialista en ciencia y tecnología del patrimonio de la Oficina de Planificación Edilicia, a cargo de Ramiro Piva, y la Dirección de Obras y Servicios de la UNL en su conjunto, de la que está al frente Marcelo Saba.

Los motores de este sistema de refrigeración tampoco están a la vista, sino que se ubicaron estratégicamente en las terrazas del 2° piso. La tarea, ya concretada, demandó el armado de andamios rectangulares que permitieron subir los equipos sin entrar en contacto con las paredes del edificio, para resguardarlas de todo daño posible.

Este sistema implicará, además, una reducción significativa del consumo eléctrico, que se pondrá a prueba en los próximos días cuando las temperaturas alcancen las del verano litoraleño. “A su vez se actualizó la tecnología en cuanto al uso de fluidos refrigerantes amigables con el medio ambiente”, afirmó Elías.

“Las principales cañerías de gases como las de desagüe de agua de condensación se han ubicado en las cámaras de aire bajo los pisos o sobre los cielorrasos en los espacios de buhardilla, realizando canalizaciones mínimas dentro de las oficinas. De esa forma se ha logrado esconder la mayor parte de las instalaciones del sistema”, indicó la arquitecta.

Además, permite también su programación remota y la selección de unidades interiores (evaporadores) acorde a los requerimientos espaciales y carga térmica de cada local (tamaño y potencia de los equipos). Permite la selección libre de temperatura en cada espacio.

“El trabajo comenzó por los aires acondicionados que era lo más agresivo para el edificio, y a medida que vamos terminando etapas, se va planificando los futuros rubros a intervenir que se desprenden del proyecto general”, completó Ramiro Piva para luego agregar que entre las tareas a corto plazo programadas se encuentra la de instalar una rampa sobre calle 9 de Julio para garantizar la accesibilidad del edificio mientras transcurra esta etapa de puesta en valor de la Manzana Histórica.

También para 2019 se planifica el reacondicionamiento de todos los núcleos de sanitarios de Rectorado.

Limpieza de tejas
Son 2.572 metros cuadrados de tejas las serán limpiadas, en un trabajo que ya está comenzando en Rectorado. Para ellos se colocaron dos tanques de agua, sobre la sala de máquinas y se alimentan directamente de la red a través de una bomba, para no afectar el normal abastecimiento del suministro.
Así se garantizan 1.000 litros de agua de reserva para la limpieza de las tejas.

Fibra óptica
Al mismo tiempo avanza la primera etapa del nuevo cableado de fibra óptica en la planta baja del edificio, un proyecto que encara el área de Telemática, que es de donde provienen los cableados que abastecen a toda la Universidad.

Este sistema pasará de ser aéreo a ser soterrado, pasará bajo la calle, lo que impactará en el aspecto exterior de la Manzana Histórica y a la vez asegurará menos riesgos al sistema de fibra óptica.

Actualmente está en etapa de licitación, el soterramiento de las cuatro instalaciones de fibra óptica que alimentarán a  la Manzana Histórica, la torre de medios pronta a inaugurarse sobre calle 9 de Julio, una para LT 10 la radio de la Universidad que estará en esta torre, y la del área de Informática.

“El objetivo es acompañar toda la puesta en valor del edificio con los trabajos de infraestructura para garantizar que los trabajos perduren en el tiempo”, aseguran Piva y Elías, quienes están colaborando con Telemática en esta etapa de trabajo.

Más tecnología, mejor acústica
Hacia el interior del edificio también se realizan obras. Se dotó de nuevo equipamiento de audio y proyección tanto al Paraninfo como al Consejo Superior de la UNL.

“Con la asesoría de un experto en sonido de Buenos Aires, el ingeniero Basso y el arquitecto Farina, quienes realizaron las recomendaciones necesarias, se instaló el nuevo equipamiento de audio en el Paraninfo que permitió mejorar su acústica notoriamente, y a la vez se cuidó toda la ornamentación de este espacio universitario”, explicó la arquitecta.

A este espacio que ha albergado dos convenciones constituyentes en esta casa de altos estudios, también se lo dotó de un sistema de proyección de última tecnología, que incluso permite proyectar en 3D.
En cuanto al Consejo Superior se renovó todo el equipo de audio, lo que incluye micrófonos y parlantes.

“La tecnología hoy por hoy también permite instalar equipamiento de menor volumen que es también menos agresivo con los espacios, y la Universidad tomó la decisión de realizar esta inversión significativa en equipos de última generación en el mercado”, asegura Elías.

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