“Donando sangre se puede dar vida sin parir”, dijo Fernanda Franconi tras su exitoso trasplante de médula

La esperancina contó su experiencia tras una larga enfermedad que la llevó a tener que recibir un trasplante de médula.

En diálogo con la CSC Radio, Franconi contó que “fue un proceso de preparación de 33 días, fueron casi 800 horas de estar en una habitación aislada, con una sola persona, con mucha protección y cuidados intensivos, con una preparación previa al trasplante con quimio muy fuerte durante 10 días”.
El trasplante se realizó el 10 de febrero y el donante fue su hermano, Javier “El Tonca” Franconi quien “se presentó unos días antes con una preparación previa de vacunas que se colocan para estimular que las células madre pasen a la sangre para que puedan ser extraídas”, sostuvo.
“El proceso es muy sencillo y por eso es muy importante informar a la gente que se pueden salvar vidas. Mi hermano me salvó la vida, donó su sangre y a las pocas horas regresó a Esperanza en colectivo”, destacó.
“El trasplante duró menos de una hora porque es una transfusión. Las células madre son una mezcla de sangre y plaquetas”, describió.
También relató que por el tratamiento bajó “mucho de peso” y se encuentra “muy débil con lo cual las fuerzas van volviendo de a poco porque fueron muchos días de estar quieta en una habitación”. “Uso barbijo, no puedo estar en contacto con personas que estén enfermas, y estoy pelada así que estoy hecha una bebé”, bromeó Fernanda.
“La médula prendió y todo fue exitoso, aunque ahora estoy con mucha medicación por boca y con controles cada dos meses en Rosario”, agregó.
Agradeció “a toda la gente de Esperanza porque la energía se sentía y llegaba, agradezco de corazón a todos”. “La enfermedad es un aprendizaje muy grande, uno aprende a valorar un montón de cosas y el entorno también”, sostuvo y contó a modo de anécdota: “En un momento no podía ni cepillarme los dientes y fue lo primero que hice cuando llegué el lunes con el alta”.
“A partir de ahora mi misión es dar a conocer que se pueden salvar vidas, que es maravilloso dar”, aseveró, y contó que su pareja, Carlos Duarte, “me donó plaquetas a mí y a otro chico que también estaba internado”. “Dar es mucho mejor que recibir, hay que animarse porque no duele y se puede dar vida sin parir donando sangre”, afirmó.
“Sigue faltando sangre en los hospitales y hay que aprender a tomarlo como un hábito y donar cada dos o tres meses, porque hay mucha gente que necesita y que sufre mucho porque no le llega la sangre, mientras que donar no duele”, aseveró Fernanda.

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